Evitar la acumulación de regalos y elegir juguetes que fomenten valores, consejos de los expertos para Navidad

Especialistas de Fundación ANAR exhortan a familias a priorizar experiencias y vínculos sobre objetos materiales, recalcando que la selección de obsequios debe centrarse en fortalecer la autonomía, la responsabilidad y el desarrollo emocional de los niños durante celebraciones decembrinas

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El documento elaborado por Fundación ANAR destaca que restringir la cantidad de regalos durante las festividades tiene el potencial de enseñar a niños y adolescentes a valorar lo que poseen, fortalecer la gratitud y fomentar el cuidado de sus pertenencias. Esta reflexión, recogida por el medio que difunde las recomendaciones de la fundación, introduce el llamado de expertos a otorgar prioridad a la creación de experiencias y vínculos familiares, antes que a la acumulación de objetos materiales, en la celebración de la Navidad.

Según informó Fundación ANAR, la guía dirigida a las familias para la temporada navideña impulsa la entrega consciente de obsequios como medio para potenciar el desarrollo integral infantil. La fundación subraya que, aunque los juguetes desempeñan un papel importante, ningún obsequio sustituye la relevancia de la presencia activa de los adultos y el cultivo de recuerdos compartidos entre padres, madres, hijos e hijas. Además de la limitación en el número de presentes, el texto recomienda dar mayor relevancia a las experiencias conjuntas, considerando que estos momentos fortalecen el sentido de pertenencia y los lazos afectivos.

El organismo advierte que un exceso de regalos en estas fechas induce hábitos de consumo nocivos y puede reducir la capacidad de los menores para disfrutar y valorar cada obsequio recibido. Benjamín Ballesteros, director técnico de la fundación, enfatizó en sus declaraciones recogidas por Fundación ANAR que “reducir la cantidad de regalos favorece una relación más sana con el consumo, permitiendo que los valoren y disfruten más, y no asocien la Navidad con la acumulación de objetos”.

De acuerdo con la guía publicada por Fundación ANAR, la recomendación va más allá del número de objetos entregados y pone el foco en su contenido. La entidad insiste en elegir juguetes apropiados para cada edad, que cumplan con las normas de seguridad —como la certificación CE de conformidad europea— y que fomenten valores sociales positivos, evitando aquellos que puedan motivar comportamientos agresivos o reforzar estereotipos de género. Esta orientación busca proteger el desarrollo emocional y social de los niños y niñas.

La guía agrega que la Navidad puede convertirse en una oportunidad para impulsar la formación en valores, sugiriendo acciones como donar juguetes, prestar ayuda a personas en situación vulnerable o participar en actividades de cuidado ambiental. Estas prácticas, propuestas por Fundación ANAR, pueden transformar la celebración en una ocasión de aprendizaje y contribución social, con efectos en la configuración de una conciencia solidaria y atenta al entorno.

Por su parte, Yvonne González, responsable del Departamento de Orientación de Highlands School Sevilla, propuso, en aportaciones difundidas por la fundación, que la elaboración de la tradicional carta a los Reyes Magos debería incluir una revisión sobre los valores implicados en los juguetes deseados y su aporte para el desarrollo de la autonomía y la responsabilidad de los menores. González sostuvo, según publicó Fundación ANAR, que “la Navidad no es solo un momento de recibir; es una oportunidad para reforzar habilidades, valores y vínculos que acompañarán a los niños durante todo el año”.

Las recomendaciones del organismo apuntan también a que los menores aprendan a disfrutar y cuidar lo que ya tienen antes de solicitar nuevos regalos. González explicó que “valorar lo que se tiene refuerza la gratitud, la autoestima y la capacidad de cuidar”, promoviendo así una relación más positiva con los bienes materiales y fomentando el desarrollo de la responsabilidad individual.

Además, Fundación ANAR aconseja incentivar las actividades grupales para estimular la cooperación, la empatía y la comunicación entre los niños, como parte fundamental de su educación afectiva y social. González añadió que se deben priorizar regalos basados en experiencias, invitando a considerar excursiones, talleres, actividades deportivas o iniciativas culturales como alternativas al obsequio material. Este tipo de propuestas contribuyen, según la experta citada por Fundación ANAR, al bienestar general de los niños y fortalecen el desarrollo de habilidades sociales, cognitivas y emocionales.

El informe de la fundación recoge también la sugerencia de elegir juguetes que alienten la construcción de la autonomía y la responsabilidad, con preferencia por aquellos que exigen el seguimiento de un proceso o tarea, como pequeños jardines, sets de experimentos, juegos relacionados con la cocina o mascotas digitales. La selección consciente de estos objetos busca promover la educación práctica y la gestión responsable de los recursos.

A esto se suman sugerencias para fomentar la creatividad, la capacidad de resolver problemas y la imaginación a través de la selección de libros interactivos, rompecabezas, marionetas, materiales artísticos o juegos de construcción. González afirmó, de acuerdo con lo consignado por Fundación ANAR, que “si logramos que los niños comprendan que cada regalo puede enseñarles algo, habremos dado un paso enorme hacia una infancia más consciente y equilibrada”.

La perspectiva delineada por Fundación ANAR orienta la elección de regalos y la organización de las celebraciones navideñas hacia la promoción del bienestar infantil, integrando dentro de la experiencia el aprendizaje de habilidades personales y sociales, así como la construcción de una base sólida para la gestión saludable de las emociones y la convivencia familiar.