Meloni condena el asalto de activistas propalestinos a la redacción de 'La Stampa'

Las autoridades vincularon a 34 sospechosos con la irrupción en la sede del diario durante una huelga por Palestina, desatando un intenso debate nacional sobre la defensa del periodismo y la libertad de expresión frente a amenazas y ataques

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Las grabaciones de seguridad permitieron a las autoridades italianas identificar a 34 individuos presuntamente responsables de la invasión a la redacción del periódico 'La Stampa', acción realizada durante una huelga nacional en respaldo a la causa palestina. Tras este incidente, la discusión sobre la protección del periodismo y el respeto a la libertad de expresión sumó nuevos argumentos en la agenda pública de Italia, según detalló Europa Press.

El medio Europa Press reportó que los implicados en la irrupción mantenían conexiones con agrupaciones estudiantiles y diferentes colectivos sociales, de acuerdo con la información difundida por la Unidad de Operaciones Especiales. La policía de Turín entregó las grabaciones de las cámaras de vigilancia, material clave en la investigación, lo que permitió a las fuerzas de seguridad vincular formalmente a estas 34 personas con los hechos ocurridos en la sede del diario, donde los manifestantes ocasionaron diversas afectaciones materiales y pintadas con mensajes intimidatorios destinados a los periodistas.

Las pintadas dejadas en las instalaciones de 'La Stampa' incluyeron amenazas como "Periodistas terroristas. Sois los primeros de la lista". En el exterior del edificio, los activistas desplegaron una pancarta con el mensaje "Shahin libre", en referencia a Mohamed Shahin, un imán de 47 años afiliado a la mezquita de Turín y actualmente sujeto a una orden de expulsión. La acción tuvo lugar mientras las oficinas se encontraban vacías, ya que el personal participaba en la huelga impulsada por la Federación Nacional de la Prensa Italiana (FNSI), quienes reclaman la actualización de convenios laborales vigentes desde hace ocho años.

Europa Press consignó que la junta directiva de ‘La Stampa’ repudió el ataque a través de un comunicado, caracterizándolo como un atentado directo contra la integridad del medio y su capacidad de informar. Los directivos detallaron los daños causados en los muros y la destrucción de materiales esenciales para las actividades diarias. Desde la propia redacción, periodistas manifestaron inquietud sobre las condiciones para desempeñar su labor luego de los daños materiales y las amenazas directas recibidas durante el asalto.

La respuesta institucional no se hizo esperar. Giorgia Meloni, presidenta del Consejo de Ministros de Italia, expresó en redes sociales que no se puede admitir ningún intento de achacar responsabilidad a la prensa por episodios violentos dentro de sus instalaciones. Meloni remarcó: “No se puede justificar la violencia. No se puede minimizar”. Además, criticó los intentos de manipular la percepción pública sobre los hechos, advirtiendo sobre el riesgo de distorsionar la verdadera naturaleza del incidente. Para Meloni, la libertad de prensa representa un pilar central de la democracia italiana y requiere una defensa sostenida frente a cualquier amenaza, según recuperó Europa Press.

El presidente de la República Italiana, Sergio Mattarella, manifestó su respaldo tanto al director de 'La Stampa', Andrea Malaguti, como a toda la plantilla del periódico. Mattarella condenó la violencia y se sumó a líderes políticos, entre ellos Elly Schlein, máxima representante del Partido Democrático, quien calificó de inaceptable la agresión y remarcó la gravedad inherente a recurrir a la intimidación o el ataque físico contra los medios informativos. Europa Press agregó que portavoces de diferentes partidos políticos también se pronunciaron pidiendo la protección de los profesionales de la información frente a cualquier forma de amenaza.

El impacto del asalto coincidió con la organización, un día después, de una movilización masiva en Roma por parte de la Unión Sindical de Base, según Europa Press. Decenas de miles de manifestantes se congregaron para mostrar su apoyo al pueblo palestino, reclamar una reducción en el gasto militar y exigir el cese de exportaciones de armas hacia Israel. Esta movilización tuvo lugar en el marco del Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino y contó con la presencia de figuras como Francesca Albanese, relatora especial de la ONU para los Territorios Palestinos Ocupados, y la activista internacional Greta Thunberg.

Durante su intervención, Francesca Albanese denunció el ataque a la sede periodística y, aunque expresó comprensión hacia la ira de los manifestantes, enfatizó: “No debemos cometer actos violentos contra nadie, pero al mismo tiempo debe ser una advertencia para que la prensa vuelva a su trabajo, que es poner los hechos de nuevo en el centro y, si se lo pueden permitir, hacer un mínimo análisis y contextualización”. Albanese cuestionó además que los medios no hayan reflejado en sus coberturas las protestas simultáneas registradas en numerosas ciudades italianas, planteando: “¿Por qué no habéis informado de lo que pasó en Génova y en otras 40 o 50 ciudades italianas, donde tanta gente salió a la calle?”. Así, la relatora puso bajo la lupa el papel del periodismo a la hora de cubrir manifestaciones y movimientos sociales ligados al conflicto de Medio Oriente.

En esa misma jornada, Greta Thunberg centró sus declaraciones en la situación de la Franja de Gaza y el estado actual del alto el fuego. Según detalló Europa Press, Thunberg sostuvo que “los palestinos siguen siendo atacados”, vinculando la manifestación romana con cuestionamientos a la política exterior de Italia y la venta de material militar a Israel.

Las reacciones desatadas tras el ataque a 'La Stampa' reabrieron el debate en torno a la protección legal y material de la prensa y la relevancia de los medios en la cobertura de grandes protestas y escenarios internacionales. Según reportó Europa Press, tanto actores políticos como organizaciones sociales destacaron la urgencia de garantizar la libertad de expresión y proporcionar entornos seguros para el ejercicio periodístico, ya que cualquier intimidación o ataque contra periodistas constituye una amenaza directa a los valores democráticos.

El suceso puso de manifiesto el delicado equilibrio existente cuando confluyen reivindicaciones sindicales, demandas internacionales y críticas hacia la cobertura mediática. La vulnerabilidad del sector periodístico frente a intimidaciones y daños materiales motivó reiterados llamamientos desde diversos ámbitos para fortalecer la protección y la autonomía de los trabajadores de la información en Italia, como subrayó Europa Press.