Marcelino García Toral: "En los momentos puntuales se ve que la suerte no está de nuestro lado"

El técnico del Villarreal atribuyó la derrota frente al Borussia Dortmund a errores puntuales y decisiones arbitrales polémicas, lamentando la falta de eficacia y fortuna en momentos clave de la Liga de Campeones, según declaraciones recogidas por Movistar Plus+

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La secuencia que derivó en la expulsión de un futbolista del Villarreal tras el penalti en la segunda parte pesó en el ánimo y las posibilidades del conjunto español, según declaró el entrenador Marcelino García Toral. El técnico valoró que el equipo había conseguido una oportunidad para igualar el marcador, pero inmediatamente después cometió una falta dentro del área que les dejó en inferioridad numérica y selló el rumbo de un partido que hasta ese momento permanecía abierto. La derrota por 4-0 ante el Borussia Dortmund en la quinta jornada de la liguilla de la Liga de Campeones se consolidó tras ese episodio, según consignó Movistar Plus+.

De acuerdo con las declaraciones recogidas por ese medio, Marcelino analizó que la jugada que antecedió al primer tanto del Dortmund marcó un antes y un después en el encuentro. El entrenador del Villarreal identificó esa acción como un punto de inflexión decisivo y subrayó que en su opinión la intervención arbitral resultó insuficiente. Manifestó su desconcierto por la falta de revisión del colegiado ante una posible mano previa en la jugada, considerando que el balón modificó su trayectoria y benefició al atacante alemán. “La mano existe, es evidente que sin esa participación de la mano el balón no va a un compañero”, afirmó Marcelino, según lo publicado por Movistar Plus+, e insistió en que el árbitro debería haber consultado las imágenes para interpretar la acción.

El medio reportó también que el técnico lamentó otras decisiones arbitrales y momentos de infortunio que afectaron a su equipo. Marcelino resumió su percepción diciendo: “En los momentos puntuales se ve que la suerte no está de nuestro lado”, frase que utilizó para explicar la sucesión de hechos adversos y justificar el desenlace negativo. Evaluó que los esfuerzos y el desempeño colectivo no se tradujeron en el resultado por factores ajenos a su control y a causa de detalles decisivos.

Movistar Plus+ detalló que Marcelino no responsabilizó a sus jugadores por la goleada, sino que los felicitó por su compromiso y competitividad frente a lo que describió como un poderoso adversario europeo. Insistió en que los errores y el acierto mínimo inclinaron la balanza en favor del Borussia Dortmund. “En dos minutos se te viene abajo un muy buen trabajo. Yo no tengo nada que reprochar a los jugadores, todo lo contrario. Felicitarles por el trabajo, competir ante un gran rival”, señaló el entrenador durante la conferencia posterior.

Según amplió el medio, el técnico destacó que el equipo tuvo ocasiones claras antes de encajar el primer gol, citando especialmente oportunidades de Tajon Buchanan y Pape Gueye. Hizo hincapié en que el Villarreal careció de precisión para adelantarse en el marcador y consideró que “no puedes perdonar” en el contexto de la Liga de Campeones. A pesar de que el Borussia Dortmund mostró mayor pegada, Marcelino valoró que su plantel supo reaccionar tras un inicio complicado y controlar fases del juego, generando alternativas de peligro.

El entrenador explicó que durante más de cuarenta minutos su escuadra logró contener las ofensivas alemanas y crear opciones para romper el empate. Indicó que los problemas surgieron en momentos puntuales y que el equipo amarillo podría haber defendido mejor en la jugada que terminó en el primer gol, ya que era una situación anticipada por el cuerpo técnico en su preparación. “Pudimos defender esa acción muchísimo, muchísimo mejor”, reconoció, según citó Movistar Plus+.

Al referirse a la evolución del partido, Marcelino analizó que la intervención del portero deteniendo un penalti no consiguió revertir la desventaja porque el rechace benefició nuevamente al ejecutor rival. Después de esa acción el Villarreal jugó con un futbolista menos, lo cual agravó el panorama ante un equipo anfitrión con alta eficacia ofensiva. La inferioridad numérica dificultó la capacidad de respuesta durante la segunda mitad, aspecto que el entrenador calificó como determinante en el desarrollo posterior.

El medio relató que Marcelino también cuestionó el tiempo requerido por los árbitros para decidir sobre la jugada polémica del primer tanto, sugiriendo que había falta de claridad y que desde su perspectiva el contacto con la mano era visible. “Nosotros sí vimos una mano”, insistió el técnico, aludiendo a la incertidumbre generada por la decisión final del colegiado.

Durante su evaluación, el entrenador mostró autocrítica al admitir que parte de la responsabilidad recae en la defensa, pues podría haberse anticipado mejor en el balón enviado al segundo palo. Sumó que, además de los factores arbitrales y de fortuna, el Villarreal creó suficientes oportunidades para tomar ventaja, pero no logró transformar esas llegadas en goles. Respecto al estado anímico del vestuario, afirmó que los futbolistas sentían frustración por el resultado, aunque no consideraban haber sido superados en el juego por el rival salvo en aspectos aislados.

Según recabó Movistar Plus+, Marcelino remarcó que este tipo de partidos imponen exigencias máximas y que cualquier error comporta consecuencias inmediatas. Definió el escenario de la Liga de Campeones como uno en el que el margen de error desaparece casi por completo, lo que obliga a extremar las precauciones y aprovechar las ocasiones generadas. El entrenador concluyó sus declaraciones subrayando la importancia de aprender de estos enfrentamientos y aceptar que la suerte puede desempeñar un papel relevante en competiciones al más alto nivel.

La derrota en el Signal Iduna Park reflejó las dificultades experimentadas por el Villarreal en escenarios europeos de máxima exigencia, según destacó Movistar Plus+. La circunstancia de encajar una goleada pese a competir de igual a igual durante buena parte del encuentro evidencia, según el técnico, la dificultad de la competencia y la necesidad de gestionar los detalles que pueden decidir el resultado en los tramos clave.