
La reciente discusión internacional sobre el futuro de Ucrania se ha centrado en las negociaciones en curso y la posibilidad de que el plan impulsado por Estados Unidos implique concesiones territoriales. El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España, José Manuel Albares, expresó que no se puede permitir que la guerra iniciada por Rusia contra Ucrania obtenga “premio” alguno en el marco de los acuerdos de paz promovidos por Washington. Según informó Europa Press, Albares reiteró que cualquier fórmula de paz debe preservar la integridad territorial ucraniana, blindar la seguridad colectiva europea y garantizar una solución pacífica que sea duradera, no solo una pausa temporal entre conflictos.
Durante la cumbre del G20 celebrada en Johannesburgo, a la que asistió la delegación española encabezada por Albares, el titular de Exteriores dejó claro el rechazo de España y de la Unión Europea a cualquier iniciativa que implique el reconocimiento de ganancias territoriales obtenidas mediante la fuerza. El medio Europa Press detalló que Albares recalcó que la paz resultante de las negociaciones debe ser “justa y duradera” y exigió que Ucrania permanezca como parte central en cualquier decisión, junto con el papel de Europa. “No podemos permitir que una guerra de agresión tenga premio”, declaró Albares, insistiendo en la importancia del respaldo europeo tanto al presidente ucraniano Volodímir Zelenski como a su país en un contexto que definió como de “horas definitorias”.
Los debates durante la jornada, según recogió Europa Press, se vieron marcados por las implicancias de lo que definió como “plan ruso-norteamericano” de paz, idea que ha estado presente en las conversaciones de los líderes en Sudáfrica. Albares sostuvo que fue un tema central no solo entre las delegaciones europeas sino también en el diálogo con aliados como Reino Unido, Canadá y Japón, quienes participaron de una reunión en los márgenes del G20 junto a representantes de la Unión Europea. Los países coincidieron en que el eventual acuerdo podía constituir una base para proseguir las conversaciones, pero subrayaron, según Europa Press, que la paz no podrá edificarse sacrificando la soberanía territorial ucraniana.
La continuación del diálogo internacional quedó plasmada en el anuncio, reportado por Europa Press, de una siguiente reunión en Luanda, Angola, en los márgenes de la cumbre entre la Unión Africana y la Unión Europea. Allí, los veintisiete países del bloque europeo mantendrán el tema en la agenda, evaluando también el resultado de las negociaciones de alto nivel previstas para el 23 de noviembre en Ginebra. Según fuentes consultadas por Europa Press, a esta cita asistirán delegaciones de Washington, Kiev y consejeros de seguridad nacional europeos.
Albares enfatizó la relación directa de la guerra en Ucrania con la seguridad del continente europeo. Según sus declaraciones recogidas por Europa Press, la importancia de Estados Unidos como socio estratégico es indiscutible, pero defendió el papel fundamental de Europa en esta coyuntura, en tanto la guerra se desarrolla en territorio europeo y afecta a su estabilidad y a la de los ucranianos. El ministro recordó que la Unión Europea nació precisamente como una estructura destinada a erradicar los conflictos armados en su territorio, por lo cual, argumentó, no es viable aceptar una paz “injusta” tras una guerra injustificada.
Respecto al plan propuesto desde Washington y las discusiones en Suiza, Albares mantuvo reservas sin lanzar críticas explícitas, abogando por guardar discreción mientras las conversaciones continúan. Insistió, según reprodujo Europa Press, en que el objetivo es alcanzar una propuesta de paz que “sea justa para Ucrania, respete su soberanía y garantice la seguridad europea de manera duradera”.
El canciller también calificó como un avance la obtención de una declaración consensuada por parte del G20, aunque Estados Unidos y Argentina presentaron reservas. Albares atribuyó este resultado, según consignó Europa Press, al respaldo de varios países al multilateralismo, independientemente de las diferencias sobre los desafíos globales actuales.
Finalmente, Albares reconoció que procesos de paz sólidos requieren tiempo y expresó la disposición del gobierno español y europeo a participar en todos los foros e instancias necesarios para consolidar una solución que evite repetir conflictos en el futuro y blinde el principio de integridad territorial. De acuerdo con Europa Press, los próximos encuentros internacionales serán clave para determinar si se logra avanzar hacia una paz estable sin comprometer los valores fundamentales ni la seguridad colectiva europea.