
Después de que Seth Meyers dedicó uno de sus monólogos a los vínculos entre Donald Trump y Jeffrey Epstein, el presidente de Estados Unidos acusó públicamente al presentador de “sufrir de un caso incurable de Síndrome de trastorno de Trump” y solicitó a la cadena NBC que lo despidiera de inmediato. Según informó Europa Press, Trump expresó esta exigencia a través de su cuenta en la red social Truth Social, en la que destacó: “Dejando a un lado todo lo demás, Meyers no tiene talento y la NBC debería despedirlo inmediatamente”.
El medio Europa Press detalló que el incidente surgió luego de que Meyers, en tono humorístico durante su programa del viernes, cuestionó al mandatario por evitar responder a los periodistas tras la aparición de nuevos correos electrónicos que lo vinculaban con una de las víctimas de Epstein. La referencia a estos supuestos vínculos provocó la respuesta directa de Trump en sus redes sociales, ampliando la ya tensa relación entre el mandatario y diferentes figuras del mundo del entretenimiento televisivo.
De acuerdo con Europa Press, Jeffrey Epstein, antes de morir por suicidio en prisión, fue condenado por liderar una red de prostitución y enfrentó acusaciones de tráfico de menores. Las conexiones entre varias personalidades, incluidos políticos, empresarios y celebridades, generaron amplia cobertura mediática y controversia en los últimos años. El segmento de Meyers se sumó a esta discusión al aludir de forma satírica a la presencia de Trump en la agenda de temas relacionados con Epstein, lo que desencadenó la airada reacción presidencial.
Durante su intervención humorística, Meyers destacó que el presidente evitó responder preguntas a la prensa sobre la nueva información surgida, lo que fue interpretado por Trump como un ataque personal. Europa Press subrayó que Meyers forma parte de una generación de presentadores de televisión nocturna en Estados Unidos que, mediante la sátira política y el comentario social, suelen abordar temas delicados y controversiales, especialmente relacionados con figuras públicas.
El reclamo de Trump se produjo en un contexto en el que la relación del presidente con los medios de comunicación y con los comediantes de televisión ha estado marcada por la confrontación. Europa Press recordó que en septiembre la cadena ABC interrumpió temporalmente la emisión del programa conducido por Jimmy Kimmel, también humorista, tras recibir presiones del presidente de la Comisión Federal de las Telecomunicaciones, Brendan Carr, motivadas por bromas de Kimmel sobre el asesinato del comentarista ultraconservador Charlie Kirk.
Según reportó Europa Press, este tipo de exigencias y presiones públicas reavivan el debate sobre los límites de la libertad de expresión, la sátira política y la influencia de las figuras políticas en los medios de comunicación. En el caso de Meyers, su monólogo se insertó en una serie de intervenciones de distintas personalidades televisivas que han usado el formato humorístico para comentar sobre cuestiones de actualidad y el desempeño del gobierno estadounidense.
El episodio refleja un patrón en la gestión de Trump frente a las críticas provenientes del sector mediático y del entretenimiento. Europa Press citó declaraciones en las que el presidente utilizó sus perfiles en redes sociales para expresar críticas directas, pedir el despido de presentadores y señalar lo que él considera ataques injustificados. Dichas reacciones evidencian la dinámica polarizada entre el mandatario estadounidense y los presentadores de la franja nocturna televisiva.
El nombre de Seth Meyers se ha sumado así a una lista de figuras mediáticas que, tras comentarios satíricos o mencionando asuntos legales de alto perfil relacionados con Trump, han sido objeto de señalamientos y demandas de disculpas o represalias por parte del presidente a través de sus canales oficiales y personales, reportó Europa Press.
La situación se da en un contexto donde las plataformas de noticias estadounidenses suelen examinar los límites del humor en televisión, así como la respuesta de figuras públicas ante las críticas. La referencia de Meyers a los vínculos con Epstein y la posterior reacción presidencial contribuyeron a que la discusión sobre libertad de prensa y límites de la sátira adquiera nuevos matices en la opinión pública y en las redes sociales, de acuerdo con el análisis de Europa Press.