
Pamela Bondi encargó a Jay Clayton, fiscal federal del Distrito Sur de Nueva York, abrir una investigación centrada en los supuestos nexos entre el expresidente Bill Clinton y Jeffrey Epstein y destacó el objetivo de “proporcionar respuestas" al público. De acuerdo con información divulgada por diversos medios y recuperada por Reuters, la fiscal general sostuvo que la pesquisa se llevará a cabo "con urgencia e integridad", y subrayó que Clayton es “uno de los fiscales más capaces y confiables del país”.
La decisión de Bondi llega en un contexto marcado por una creciente presión política, encendida tras la reciente filtración de correos electrónicos asociados a Epstein que recogen menciones al actual presidente estadounidense e involucran también al exsecretario del Tesoro, Larry Summers, y al empresario Reid Hoffman, cofundador de LinkedIn. Según Reuters, la publicación de estos correos ha reactivado el debate en la Casa Blanca y en el Congreso sobre la dimensión y la profundidad de las relaciones entre figuras políticas y el empresario fallecido, condenado por delitos sexuales.
Las declaraciones de Bondi se produjeron pocas horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planteara públicamente la necesidad de investigar los posibles vínculos entre altos cargos y Jeffrey Epstein. Tal como reportó Reuters, Trump expresó directamente a través de Truth Social: “Epstein era demócrata, y es problema de los demócratas, no de los republicanos. Pregúntenle a Bill Clinton, Reid Hoffman y Larry Summers sobre Epstein; ellos lo saben todo. No pierdan el tiempo con Trump. Tengo un país que gobernar”. De esta manera, el mandatario trató de distanciarse de las acusaciones asociadas a Epstein y dirigió la atención hacia dirigentes del Partido Demócrata.
La reacción presidencial se produce cuando la oposición demócrata ha aprovechado el contenido de los recientes correos para relanzar el llamado "bulo de Epstein", según las palabras de Trump recogidas por Reuters. El presidente insistió en responsabilizar a la oposición de utilizar la reapertura de la controversia para desviar el foco de los recientes problemas institucionales derivados del cierre parcial del Gobierno federal, generado por desacuerdos presupuestarios entre senadores demócratas y republicanos. El mandatario argumentó que con estos nuevos correos, donde Epstein menciona que Trump “se pasó horas” con una víctima del millonario, el Partido Demócrata pretende ocultar los efectos negativos del cierre gubernamental que se logró superar tras intensas negociaciones de último minuto.
Reuters detalló que, si bien Trump refutó cualquier implicación en conductas ilegales en su relación con Epstein, la aparición de su nombre y los de otras figuras en los correos difundidos esta semana ha incrementado las tensiones dentro del panorama político estadounidense. La administración republicana sostiene que la divulgación es una maniobra de distracción en medio de la pugna entre partidos, que alcanzó su punto más álgido durante el reciente estancamiento presupuestario.
Al anunciar la investigación, Bondi recalcó el compromiso del Departamento de Justicia con la transparencia y la legalidad. “Como en todos los casos, el Departamento la llevará a cabo con urgencia e integridad para brindar respuestas al pueblo estadounidense”, afirmó la fiscal general, citada por Reuters.
En este contexto, los actores señalados, incluido Bill Clinton, enfrentan una nueva fase de escrutinio por parte de las autoridades judiciales estadounidenses. El proceso, ahora bajo responsabilidad del fiscal Jay Clayton, tiene como principal foco aclarar el alcance y la naturaleza de las relaciones entre el expresidente y Jeffrey Epstein, cuya red de contactos ha generado inquietud y debate tanto en el ámbito político como en la opinión pública de Estados Unidos, según consignó Reuters.