
Las insistentes equiparaciones entre el actual Gobierno de Ucrania y el nazismo por parte de autoridades rusas y voces relevantes afines al Kremlin evidencian, para los servicios de Inteligencia de Reino Unido, un intento por parte de Moscú de "sacar partido del profundo impacto histórico y psicológico" que tuvo para la Rusia soviética la lucha contra la Alemania de Adolf Hitler.
Este tipo de equiparaciones busca "alimentar la percepción de que Ucrania y los ucranianos son una amenaza" y, por extensión, "justificar" que el presidente ruso, Vladimir Putin, ordenase la invasión militar en febrero de 2022, tanto para el ciudadano de a pie como para los uniformados que combaten sobre el terreno".
"Estas narrativas han sido respaldadas y proliferan en los medios controlados por el Estado", según un informe difundido este viernes por el Ministerio de Defensa británico, que alude a unas recientes palabras de un asesor de Putin, Nikolai Patrushev, en las que éste vaticinaba que Ucrania "dejaría de existir" como país en 2025.
Patrushev atribuía en una entrevista la destrucción de ciudades ucranianas a la "ideología neonazi" y la "ardiente rusofobia" que supuestamente impera en Ucrania, pese a que la propia Rusia ha reconocido históricamente la independencia y la soberanía del país vecino tras el colapso de la Unión Soviética.
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