África meridional dice que buscará la paz en Mozambique tras la violencia poselectoral

Guardar

Harare, 20 nov (EFE).- Los líderes de la Comunidad de Desarrollo de África Austral (SADC) aseguraron este miércoles en una cumbre del bloque celebrada en Zimbabue que apoyarán a Mozambique para lograr la paz después de la violencia poselectoral que ha dejado al menos 65 muertos, sin anunciar medidas concretas.

Según declaró tras la clausura de la cumbre el secretario ejecutivo de la SADC, Elias Magosi, los líderes (incluyendo algunos jefes de Estado y algunos ministros) escucharon la actualización sobre la situación en Mozambique ofrecida por su presidente saliente, Filipe Nyusi, y "recomendaron que se garantice la paz en el país para la estabilidad" de la región.

"La región de la SADC estará lista para apoyar el país en pos de una solución pacífica", añadió Magosi, al transmitir las condolencias del bloque, formado por 16 países, al pueblo y el Gobierno de Mozambique, sin hacer referencia, sin embargo, a la represión de la Policía, que ha empleado gases lacrimógenos y munición real contra los manifestantes.

En la comunicado final de la cumbre, los líderes destacaron su "compromiso inquebrantable para trabajar con la República de Mozambique para garantizar la paz, la seguridad y la estabilidad a través de las estructuras pertinentes" de la SADC.

Los líderes africanos lanzaron este mensaje después de semanas de protestas contra el presunto fraude electoral en las elecciones generales del pasado 9 de octubre, impulsadas principalmente por el candidato presidencial opositor Venâncio Mondlane, que concurrió en los comicios de manera independiente pero con el apoyo del Partido Popular Optimista para el Desarrollo de Mozambique (Podemos).

Desde el 21 de octubre, el candidato ha convocado jornadas de huelga general y movilizaciones contra las presuntas irregularidades en las elecciones y el asesinato el pasado 18 de octubre de un abogado y de un dirigente de Podemos.

 Renovación de la fuerza en la RDC

La SADC también expresó su preocupación por el "continuo deterioro de la seguridad y la situación humanitaria" en el este de la República Democrática del Congo (RDC), donde actúan más de un centenar de grupos armados.

Entre ellos, los avances del poderoso Movimiento 23 de Marzo (M23) contra el Ejército congoleño en la provincia de Kivu del Norte han agravado el conflicto y han empeorado la grave crisis humanitaria que sacude la zona, después de que los combates con el grupo hayan dejado más de un millón de desplazados internos.

Así, la SADC anunció la renovación por un año más del mandato de su fuerza regional, conocida como SAMIDRC, cuyo despliegue inició en diciembre de 2023 tras aprobar la medida en mayo de ese año para un periodo que terminaba el día 15 del próximo mes.

El pasado 12 de febrero, el presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, ordenó el despliegue de 2.900 soldados como parte de ese contingente.

La movilización se produjo tras la retirada de la fuerza de otro bloque regional, la Comunidad de África del Este (EAC), que completó el 21 de diciembre de 2023 su salida después de que el Gobierno congoleño no renovara su mandato.

Desde el pasado 4 de agosto está en vigor un alto el fuego entre la RDC y Ruanda, vinculada a los insurgentes.

La tregua fue anunciada por la Presidencia de Angola, mediadora en el conflicto entre el M23 y las Fuerzas Armadas de la RDC (FARDC) y también Estado miembro de la SADC.

Previamente, el 4 de julio, Estados Unidos había informado de una tregua humanitaria de dos semanas, pero el poderoso M23 acusó a las FARDC de romper el trato y los combates se reanudaron tan solo tres días después.

Desde 1998, el este de la RDC está sumido en un conflicto alimentado por milicias rebeldes y el Ejército, a pesar de la presencia de la misión de la ONU (Monusco) en el país. EFE