España y Portugal se comprometen a impulsar el tren de alta velocidad de Lisboa a Madrid

Guardar

Madrid, 14 may (EFE).- Los gobiernos de España y de Portugal se comprometieron este martes a impulsar los proyectos ferroviarios de alta velocidad para unir Lisboa con Madrid y con la ciudad española de Vigo, al considerar una "anomalía" que dos capitales europeas no tengan esta conexión.

El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, se reunió en Madrid con su homólogo portugués, Paulo Rangel, en su primera visita a España desde el cambio de Gobierno en Portugal liderado por el conservador Luis Montenegro, para repasar los principales asuntos de la agenda bilateral e internacional.

Uno de ellos las conexiones entre los dos países, en particular las ferroviarias, con el objetivo común de relanzar la línea de alta velocidad entre Lisboa y Madrid que quedó paralizada tras la crisis económica de 2008.

"Tenemos que solventar esa anomalía de que dos capitales europeas no estén aún conectadas por la alta velocidad y, desde luego, cuanto antes se pueda solventar, mejor para todos y, sobre todo, para nuestros ciudadanos. Será algo muy positivo (...) España tiene especial interés", remarcó el ministro español en rueda de prensa conjunta.

Según Albares, para España es "exactamente igual" de prioritario el enlace Lisboa-Madrid que el de Vigo, para el que se necesita que Portugal conecte previamente su capital con Oporto, un proyecto que está en su fase inicial.

Rangel compartió que su Gobierno concede "el mismo grado de prioridad" a las dos conexiones y que va "a trabajar en ambas al mismo tiempo para recuperar el tiempo perdido"

Aunque no anticipó cuándo podrían estar en funcionamiento ambos ramales, pero insistió en que para Portugal "son fundamentales las conexiones ferroviarias con España". "Hay consenso en las dos uniones", añadió.

Este asunto será uno de los ejes centrales de la próxima cumbre bilateral el 23 de octubre en Portugal, en una ciudad que Rangel no concretó.

Albares incidió en las "excelentes" relaciones entre ambos vecinos, algo con lo que convino su homólogo luso, convencido de que a pesar del distinto color de los gobiernos español y portugués, la amistad no se verá resentida.

"La relación con España no es la de un partido o de un Gobierno, sino del Estado portugués (...) Nada tiene que ver con el color de los partidos", enfatizó Rangel.

En la reunión también hablaron de la situación en la Franja de Gaza y de la medida que pretenden adoptar varios países europeos, entre ellos España, de reconocer a Palestina como Estado, una decisión sobre la que Albares no concretó cuándo se formalizará.

Rangel reiteró que Portugal es partidaria de ese reconocimiento oficial, pero no es el momento adecuado y la prioridad debe ser intentar convencer a socios europeos que tienen dudas a la hora de dar el mismo paso, con el fin de generar "el máximo consenso posible". EFE

cpg/jls/lar/rf

(Foto)