El Barcelona Open deja un nuevo campeón, una maldición y una despedida

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Barcelona, 22 abr (EFE).- La 71ª edición del Barcelona Open Banc Sabadell-Trofeo Conde de Godó que coincidió con el 125 aniversario del RCT Barcelona-1899, el club organizador, dejó un nuevo campeón, una maldición y una despedida.

"Lo normal es que haya sido mi último Godó", reconoció Rafael Nadal, tras caer en segunda ronda ante el australiano Alex de Miñaur (5-7 y 1-6), consciente de que en dos meses cumplirá 38 años y la próxima vez que vuelva a pisar la pista que lleva su nombre probablemente no será para jugar sino para recibir un merecido homenaje, que coincidirá también con el cincuenta aniversario de la primera victoria en la capital catalana de otra leyenda de la tierra como Bjorn Borg.

El doce veces campeón del torneo llegó a Barcelona tras 102 días sin disputar un partido oficial y afrontó la competición como su primer test de preparación para jugar el que seguramente también será el último Roland Garros de su carrera.

Nadal, que se llevó del torneo la victoria en su debut contra el italiano Flavio Cobolli, destacó que sus sensaciones en la pista fueron "buenas" y que "por momentos" jugó "a un nivel bastante correcto". Pero que el objetivo en este Godó "desgraciadamente no era ganar, sino salir sano del torneo", algo que finalmente consiguió.

 

Pese a llegar a Barcelona como la sexta raqueta mundial y haber sido finalista de tres Grand Slam y dos Masters 1.000, los diez títulos que Casper Ruud había ganado hasta este domingo habían sido 'caza menor'.

Con su primer Godó, el noruego no solo se vengaba de Stéfanos Tsisipas por haberle derrotado en la final de la semana anterior en Montecarlo sino que lograba su primer ATP 500 o, como él mismo destacó durante la celebración, el título "más importante" de su carrera.

Además, el triunfo en la capital catalana también sirvió para desequilibrar a su favor el histórico con el tenista ateniense, que ahora es de 3 victorias a 2.

 

El griego se presentó a la final del Godó 2024 después de haber perdido las de 2018 y 2021, contra  Rafael Nadal, y la del año pasado contra Carlos Alcaraz.

Tras caer también derrotado (7-5 y 6-3) ante Ruud en la última ronda, Tsitsipas se une al club que, hasta este año, formaban el español David Ferrer y el argentino Guillermo Vilas, los tenistas que más finales (4) habían perdido en Barcelona.

El propio Tsitsipas reconoció, en rueda de prensa, que solo en una las cuatro finales que ha disputado en el Godó -la segunda ante Nadal, que lo venció en tres disputadísimos sets- tuvo opciones reales de ganar. "Si vuelvo a la final, como mínimo, espero tener la oportunidad de competir y no durar solo dos sets", comentó.

 

Por primera vez desde 1989, el abierto barcelonés no tuvo representación española en cuartos de final. A la renuncia de última hora de Carlos Alcaraz, la lesión de larga duración que arrastra otro ex 'top-ten' como Pablo Carreño y a los problemas físicos que hicieron jugar mermado a Rafa Nadal hay que añadir el discreto papel que hizo el resto de integrantes de 'La Armada' en esta edición. Y es que Alejandro Davidovich, Álvaro Bautista y Roberto Carballés, que fueron quienes llegaron más lejos, quedaron eliminados en octavos de final.

Hacía 35 años que el Godó no vivía una situación similar. Entonces, Jordi Arrese, Sergi Bruguera y Emilio Sánchez-Vicario, los tres únicos representantes en octavos de aquella edición de 1989, perdieron ante Ivan Lendl, Marcelo Filippini y Andrés Gómez, respectivamente.

 

Como en sus mejores épocas, Argentina fue uno de las grandes animadores del torneo, colocando a dos tenistas suyos -ningún país tuvo una representación mayor- en los cuartos de final.

Facundo Díaz, que llegaba como vigente campeón en Buenos Aires, tuvo a Tsitsipas contra las cuerdas en el partido de cuartos, donde llegó a disponer de dos bolas para meterse en semifinales.

A esa ronda sí que llegó Tomás Etcheverry, que en octavos salvó varias bolas de partido en una batalla de más de tres horas contra el estadounidense Brandon Nakashima, en cuartos eliminó a un ex 'top-ten' como el británico Cameron Norrie y en semis acabó cayendo con el que, a la postre, sería el campeón del torneo.

Además, los argentinos Máximo González y Andrés Molteni revalidaron el título de campeones de dobles en la capital catalana, al derrotar en la final al monegasco Hugo Nys y al polaco Jan Zielinski (4-6, 6-4 y 11-9).

Ginés Muñoz