Washington, 15 abr (EFE).- Un jurado en el condado Fairfax (Virginia, EE.UU.) acusó este lunes al salvadoreño José Lázaro Cruz, extraditado este año desde Centroamérica, de un cargo de homicidio en segundo grado por la muerte en 1991 de su esposa, Ana Jurado.
Cruz, de 60 años, había sido acusado del crimen poco después de que su esposa, entonces de 24 años, fuera apuñalada, pero para entonces escapó de Estados Unidos.
En julio de 2022, Cruz fue detenido cuando iba a ingresar a Costa Rica, y fue extraditado a Estados Unidos en enero pasado.
En abril de 1991, la Policía recibió informes de un apuñalamiento en West Falls Church (Virginia), unos 32 kilómetros al oeste de Washington, donde encontró a Jurado en la calle con una herida de arma cortante en lo alto del torso.
Testigos en el lugar dijeron haber escuchado un grito y visto a un hombre, cuya descripción correspondía a la de Cruz, que huía del lugar.
Cruz y Jurado estaban en trámites de divorcio, según el subjefe de Investigaciones de la Policía del condado, Eli Cori.
Jurado tenía un hijo de 4 años, que vivía con familiares en El Salvador, y dos hijas que vivían con ella en Estados Unidos.
La Policía del condado de Fairfax envió agentes a El Salvador en 1999 que, en una gestión para ubicar a Cruz, obtuvieron información sobre su paradero, pero entonces no había un tratado de extradición entre ese país y Estados Unidos, y el sospechoso no fue arrestado. EFE
jab/ims/jrh
Últimas Noticias
Una mujer dispara a la casa de Rihanna en Los Ángeles mientras ella estaba dentro
Un incendio en el centro de Glasgow calcina una cúpula victoriana e interrumpe el tráfico ferroviario
Las llamas destruyeron parte de un edificio histórico junto a la principal terminal de tren, arrasando comercios y forzando evacuaciones, mientras decenas de bomberos y equipos especializados intentan controlar el siniestro sin registrar heridos, informan autoridades locales
Carmen Borrego sorprende a todos con su cambio de actitud hacia Paola Olmedo en 'Supervivientes'
Durante la convivencia en Honduras, la actitud inesperada de la colaboradora llamó la atención de sus compañeros al respaldar públicamente a la participante, destacando el esfuerzo mostrado en las pruebas y los motivos personales que inspiran ahora su apoyo
