UNICEF alerta de grave situación de los niños en Mozambique ante la escalada de violencia

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Ginebra, 8 mar (EFE).- Una nueva ola de violencia en la provincia de Cabo Delgado, en el norte de Mozambique, ha provocado en el último mes el desplazamiento de casi 100.000 personas, entre ellas más de 60.000 niños que están en situación de grave riesgo, alertó este viernes el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

Según esta agencia de la ONU, al menos 182 menores quedaron separados de sus progenitores tras la oleada de ataques registrados el pasado 24 de febrero en el distrito de Chiure, en el sur de Cabo Delgado, aunque se ha logrado que 57 se hayan podido reunir ya con sus familiares.

"Los niños separados de sus familias corren peligro de sufrir violencia y explotación, incluido el reclutamiento por parte de grupos armados", advirtió el jefe de comunicación de UNICEF en Mozambique, Guy Taylor.

El representante de UNICEF destacó que los menores también se enfrentan a otras amenazas como la falta de servicios esenciales de salud, nutrición o agua, así como de educación, con más de un centenar de escuelas en las provincias de Cabo Delgado y Nampula cerradas actualmente a causa de la inestabilidad.

"Sin acceso a los servicios de nutrición, los niños desplazados que sufren desnutrición aguda grave corren un gran riesgo, y el impacto psicológico en los niños y las familias también es tremendo", advirtió.

Taylor también mostró su preocupación por los más de 45.000 desplazados que han huido al distrito de Erati, en Nampula, provincia al sur de Cabo Delgado que sufre actualmente un brote de cólera, donde corren un grave peligro.

Desde 2017, un total de 1,2 millones de personas se han visto desplazadas internamente en el país africano a causa de la violencia de los grupos armados no estatales y de los efectos adversos de la emergencia climática, según cifras de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR).

En concreto, Cabo Delgado es escenario habitual de ataques y enfrentamientos violentos entre el grupo yihadista Al Sunnah wa Jamah (ASWJ) y las fuerzas de seguridad mozambiqueñas, lo que ha obligado a miles de personas a huir de sus hogares.

Para paliar la situación, UNICEF está enviando brigadas sanitarias móviles para prestar servicios de inmunización y otros servicios sanitarios esenciales, llevando agua potable a los desplazados mediante camiones cisterna o construyendo letrinas de emergencia y otras infraestructuras de saneamiento.

A pesar de estas ayudas, "las necesidades son considerables", alertó Taylor, quien recordó que UNICEF necesita urgentemente cinco millones de dólares para cubrir las necesidades inmediatas de 90.000 personas durante los próximos 90 días.

Por su parte, el alto comisionado de ACNUR, Philippo Grandi, y el asesor del secretario general de la ONU sobre Soluciones a los Desplazamientos Internos, Robert Piper, lanzaron este viernes un nuevo llamamiento internacional renovado para encontrar soluciones para las personas desplazadas en Mozambique.

Los dirigentes de Naciones Unidas recordaron que el Gobierno mozambiqueño ha hecho "grandes progresos" que ya han permitido a más de 600.000 de los desplazados regresar a sus zonas de origen -muchos de ellos en 2023-, pero "aún quedan muchos desafíos por superar".

"Tenemos que mirar más allá de la ayuda humanitaria y fortalecer la inversión para el desarrollo del país, crear condiciones para una paz duradera y un futuro viable para los desplazados y las zonas receptoras", aseveró Grandi en el llamamiento.

Hasta la fecha, el plan de ayuda de Mozambique para 2024 sólo ha recibido un 6 % de la financiación necesaria prevista por la ONU para cubrir las necesidades del país. EFE

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