Madrid, 7 mar (EFE).- El grupo húngaro Magyar Vagon anunció este jueves el lanzamiento de una opa sobre el 100 % de la empresa española Talgo, por 619 millones de euros, que apoya la compañía y su principal accionista, pese a pronunciamientos en contra del Gobierno de España.
El consorcio húngaro -a través de su vehículo inversor Ganz-MaVag- comunicó este jueves a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) española su intención de hacerse con el capital de la constructora ferroviaria, una operación que lleva en el aire desde noviembre de 2023, pendiente del visto bueno de los bancos acreedores y de las conversaciones con el Gobierno español.
El Gobierno advirtió de que Talgo es una empresa que opera en un sector estratégico para el país y se mantendrá por lo tanto "vigilante" ante la opa.
Ayer el ministro de Transportes, Óscar Puente, dijo que el Gobierno "hará todo lo posible" para evitar la opa, ante el temor de que detrás de la oferta esté el Gobierno ruso.
"Siempre vamos a defender los proyectos industriales estratégicos y los puestos de trabajo", dijeron a EFE fuentes del Ejecutivo, que resaltaron que se espera garantizar la "estabilidad futura de Talgo".
Las fuentes del Gobierno destacaron que España cuenta con un marco "reforzado el año pasado" para el análisis y control de inversiones, garantizando que las operaciones no afectan a los intereses de España en materia de salud, seguridad y orden público, y que busca guardar el equilibrio para seguir siendo atractivos como destino inversor.
La oferta de la compañía -que la firma húngara prevé presentar formalmente poco antes de que acabe el plazo preceptivo de un mes- se lanza a 5 euros por acción, a pagar en efectivo y condicionada a que sea aceptada por, al menos, el 50 % más una acción.
Supone valorar la empresa en 619 millones, un 13,8 % por encima del precio de cierre de la acción en Bolsa este jueves (4,39 euros).
Sobre el precio de cierre del pasado 15 de noviembre, el día previo a que se hiciera público el interés del consorcio de Hungría, la prima se sitúa en el 27,7 %.
El capital de Talgo está actualmente en manos de los dos principales accionistas, Trilantic y Torreal, que en conjunto controlan en torno a un 45 %, en tanto que casi un 55 % está cotizando en bolsa.
Según el consorcio húngaro, mantendrá en España la sede, la capacidad de fabricación y la actividad; así como el empleo, la marca y la relación comercial estratégica con Renfe, la mayor empresa de transporte ferroviario de España, de propiedad pública.
El grupo combinado resultante tendrá una facturación superior a los 700 millones de euros y una plantilla global de 5.500 empleados, con operaciones en Europa, su mercado principal, Estados Unidos, norte de África y Oriente Medio, según las fuentes húngaras. En 2023 Talgo facturó 652 millones de euros.
El consejo de administración de Talgo confirmó por unanimidad que la opa es "amistosa" y "atractiva" para los accionistas y tiene una opinión "preliminar favorable" sobre el precio, aunque esperará a conocer el folleto de la opa para poder analizarlo en detalle, según una información remitida a la CNMV.
Ese análisis, según explicó Talgo en un comunicado, se llevará a cabo principalmente sobre cuestiones como el mantenimiento del empleo y la capacidad industrial en España, así como la sede y la dirección de la compañía.
El principal accionista, Trilantic, a través de Pegaso, también expresó su intención de aceptar la oferta, pero quieren revisar detalladamente todas las aristas y les preocupa particularmente el plan industrial, así como el compromiso para preservar la españolidad del fabricante de trenes, dijeron a EFE fuentes cercanas.
La empresa que lanza la opa es propiedad de un antiguo asesor del primer ministro húngaro, Viktor Orbán. Fue creada en 2020 por Kristóf Szalay-Bobrovniczky, actual ministro húngaro de Defensa, y se ha consolidado en el sector ferroviario a través de privatizaciones en aquel país.
Detrás de este consorcio están DJJ y András Tombor, de 52 años, que también es dueño de la empresa aeronáutica checa Aero Vodochody y que fue consejero de asuntos de seguridad nacional de Orbán durante su primer ejecutivo entre 1998 y 2002. EFE
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