Amnistía advierte de que no se hará justicia con Ucrania hasta rendir cuentas por los crímenes rusos desde 2014

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En vísperas del segundo aniversario de la guerra en Ucrania, la ONG Amnistía Internacional ha aseverado que no se hará justicia con la población ucraniana hasta que se rindan cuentas por todos los crímenes cometidos por Rusia, incluidos todos aquellos perpetrados desde 2014, cuando las Fuerzas Armadas rusas invadieron Crimea e iniciaron operaciones en el Donbás. La organización ha recopilado el testimonio de civiles ucranianos damnificados por las operaciones rusas desde 2014, y el director adjunto del Programa Regional para Europa Orienta y Asia Central de Amnistía Internacional, Denis Krivosheev, ha remarcado que los autores de estos crímenes deben enfrentarse a la Justicia. "Mientras la guerra siga su curso, las pruebas de todas y cada una de las atrocidades deben preservarse en la medida de lo posible. Los responsables de crímenes de derecho internacional deben enfrentarse a la justicia, tarde lo que tarde. Estos crímenes no prescriben", ha añadido Krivosheev. El responsable de Amnistía Internacional ha defendido que, en todo caso, estos juicios deben ser "justos"; y ha recalcado la necesidad de "verdad, justicia y reparación por el devastador impacto que esta guerra ha tenido durante los últimos diez años y que sigue teniendo en la población, la tierra, las infraestructuras y la economía de Ucrania". Así las cosas, la organización ha vuelto a recordar una vez más que la guerra en Ucrania no arrancó el 24 de febrero de 2022, cuando el presidente ruso, Vladimir Putin, ordenó la invasión de su país vecino, sino que este es "un conflicto armado internacional de una década de duración". La presencia rusa en el Donbás, o al menos su apoyo a milicias afines, derivó en que grupos armados respaldados por Rusia autoproclamaron Donetsk y Lugansk como Repúblicas Populares. En septiembre de 2022 estos territorios fueron anexados por Moscú junto a Zaporiyia y Jersón. Tras la llegada al poder de estos grupos en el Donbás, la región fue escenario de secuestros, torturas e incluso asesinato de civiles. Además, las amenazas estuvieron a la orden del día, así como el silenciamiento de la disidencia, especialmente de medios de comunicación, académicos y activistas. Datos recabados por la organización apuntan a que entre 2014 y 2021 más de 10.000 civiles ucranianos fallecieron o resultaron heridos. "La población sufrió los efectos de la guerra y las violaciones de Derechos Humanos en toda Ucrania, pero sobre todo en las regiones de Donetsk y Lugansk", recalca la ONG en un comunicado. RELATOS DE CIVILES AFECTADOS Amnistía Internacional ha recopilado los testimonios de civiles --a los que ha identificado con nombres ficticios para preservar su anonimato-- que relatan algunos de los crímenes cometidos por Rusia desde 2014, como ataques deliberados contra infraestructura civil, desapariciones forzadas, ejecuciones o torturas. Residentes de la ciudad de Sloviansk, en el norte de Donetsk, han relatado que en 2014 un grupo armado secuestró a un pastor y dos de sus hijos junto a un par de feligreses. La población local llegó a reunir los 50.000 dólares que se exigía por su rescate, pero cuando entregaron el dinero los cautivos ya habían muerto. Junto a estos presuntos crímenes cometidos antes de la invasión de 2022, civiles ucranianos han relatado otros episodios vividos en los últimos dos años. Es el caso de Olha, que recuerda que la presión en Donetsk para conseguir un pasaporte ruso motivaron su decisión de abandonar la zona. Nataliia, de la región de Chernigov (norte), ha recordado que algunos sobrevivientes de la invasión de 2014 ya le habían advertido en febrero de 2022 que lo que estaba ocurriendo era una guerra, y que le recomendaron huir. "Ahora sé que tenían razón, y sólo ahora entiendo lo que sintieron", ha señalado. CRÍMENES RUSOS EN KIEV La orden de Putin de invadir Ucrania en febrero de 2022 no solo afectó al este del país, sino que las tropas rusas llegaron a avanzar por varias direcciones e incluso se registraron enfrentamientos en la capital, Kiev, durante los primeros días. Los hechos ocurrido en esta región evidencian los patrones de tortura y homicidios ilegítimos de civiles, la mayoría de los cuales, en palabras de Amnistía Internacional, parecen ser ejecuciones extrajudiciales. La ONG ha destacado en este punto el testimonio de Irina, quien recuerda cómo encontró el cuerpo de su marido tendido en el suelo sobre un charco de sangre y con heridas mortales en la cabeza. "Grité y los soldados me apuntaron con sus rifles y les grité 'disparadme a mí también'. Los soldados nos obligaron a marcharnos inmediatamente y no nos permitieron volver hasta que se retiraron de Bucha", ha detallado. La ciudad de Bucha, a escasos kilómetros de Kiev, fue escenario del asesinato de decenas de civiles a manos de las Fuerzas Armadas de Rusia durante los primeros días de la invasión. Con la retirada de las tropas rusas, las autoridades ucranianas descubrieron que se había masacrado a más de 400 personas, si bien Moscú niega la participación de sus soldados y acusa a Kiev de preparar el escenario.