El Cairo, 10 ene (EFE)-. Más de 472.000 personas están registradas hasta 2023 como refugiadas en Egipto en oficinas del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), entre ellas 207.833 (44 %) procedentes de Sudán, país que vive un crisis migratoria desde el estallido de la guerra el pasado abril.
Al menos 200.015 de esos registros se produjeron durante el último año, con la llegada de 151.852 sudaneses (76 %) y 15.911 sirios (8 %), entre otros.
Entre los miles de refugiados sudaneses, alrededor del 53 % son mujeres y proceden mayoritariamente de la capital sudanesa, Jartum (89 %), según datos de ACNUR, quien especificó en un informe que una cuarta parte (22 %) de los registrados reportó necesidades específicas y un 73 % falta de documentación legal.
La llegada de personas procedentes de la frontera sur de Egipto presentó un repunte a raíz de la rebelión de los paramilitares que desembocó en la actual guerra en Sudán el pasado 15 de abril, pero desde junio el Gobierno egipcio impuso un visado de entrada para detectar "actividades ilegales" en el lado sudanés de la frontera.
La agencia de la ONU explicó, además, que las autoridades egipcias han comenzado a reforzar la infraestructura en una de las dos fronteras clave cruces desde Sudán en previsión de un posible aumento de nuevas llegadas.
Por su parte, el primer ministro egipcio, Mustafa Madbuli, remarcó el pasado lunes la importancia de documentar y registrar a los migrantes del país.
Hoy, ACNUR indicó en su cuenta oficial de X (antes Twitter) que la agencia "se encarga del registro de los solicitantes de asilo en nombre del Gobierno egipcio desde 1954".
Egipto acoge al menos a nueve millones de extranjeros, según datos de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), una cifra que incluye casi medio millón de refugiados y solicitantes de asilo de 62 nacionalidades distintas, encabezados por Sudán, Siria, Sudán del Sur, Eritrea y Etiopía. EFE
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