Hong Kong extrema seguridad para juicio contra el magnate Jimmy Lai, crítico con Pekín

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Mar Sánchez-Cascado

Hong Kong, 17 dic (EFE).- El esperado juicio contra el activista prodemocrático y magnate de los medios de comunicación hongkonés Jimmy Lai arranca mañana lunes en la excolonia británica con máxima atención mediática y en medio de un gran dispositivo de seguridad.

La fiscalía acusa a Lai, de 76 años, de cometer delitos contra la seguridad por los que podría ser condenado a cadena perpetua.

Lai, de 76 años, y sus tres empresas se enfrentan a tres cargos bajo la estricta Ley de seguridad nacional que Pekín impuso a Hong Kong, entre ellos "confabulación con fuerzas extranjeras" y "sedición".

También se le acusa a Lai de pedir sanciones internacionales contra la ciudad y contra las autoridades centrales en Pekín, y también de participar "incitando al odio público" en las masivas protestas antigubernamentales que azotaron la ciudad en 2019.

Se trata del primer proceso penal celebrado en el territorio semiautónomo por un delito de connivencia con fuerzas extranjeras, en un proceso que ha generado una gran controversia internacional.

Al margen de estos cargos, Lai se encuentra cumpliendo otra condena de 5 años y 9 meses de prisión por un delito de fraude por supuestas infracciones en el arrendamiento de su empresa mediática, una sentencia impuesta tras permanecer dos años en prisión preventiva y como colofón a una larga serie de causas judiciales contra él.

El fundador del ya desaparecido periódico 'Apple Daily', de corte prodemocrática, lleva en prisión desde diciembre de 2020, y se ha declarado no culpable de todos los delitos que se le imputan.

Otros seis acusados en la misma causa, todos empleados del rotativo, han admitido su culpabilidad y, además, tres de ellos testificarán en contra de Lai.

La audiencia, que ha sido aplazada tres veces por las autoridades hongkonesas, durará previsiblemente 80 días y se celebrará sin jurado.

De cara a la apertura del mediático juicio, el secretario de Seguridad, Chris Tang, advirtió el viernes de la intensificación de patrullas policiales y el despliegue de perros rastreadores de bombas en la sede del tribunal y sus alrededores.

"Cualquiera que intente perturbar los procedimientos judiciales o amenazar a las personas implicadas, será castigado", aseguró Tang la semana pasada en rueda de prensa.

Asimismo, el Poder Judicial comunicó, mediante un anuncio en su página web, la organización de un aforo especial en la sala principal de la vista para seguir el procedimiento, así como de cuatro salas contiguas, con un cupo total de 378 entradas.

El secretario de justicia hongkonés confió este caso a tres jueces del Tribunal Superior seleccionados por el jefe de la administración, John Lee, conocido por su fidelidad al Partido Comunista chino.

El pasado mes de mayo, el propio tribunal rechazó una solicitud para sobreseer el juicio presentada por la defensa basada en la "falta de transparencia en el nombramiento de los jueces y en la actitud sesgada del sistema judicial hongkonés hacia el acusado".

Asimismo, el ejecutivo hongkonés excluyó del juicio al abogado Timothy Owen, afincado en Londres, después de que Lee invitara a la Asamblea Popular Nacional de China (Legislativo) a que interpretara la ley de seguridad nacional y dictaminase si era pertinente su participación.

No obstante, el legislativo chino confió en el criterio de las autoridades de la región administrativa especial, que en 2024 se dispone a promulgar una nueva serie de disposiciones destinadas a reforzar el control de Pekín sobre la administración local.

Aunque los dirigentes de Pekín y de la región semiautónoma han reivindicado "la solidez del Estado de derecho y la igualdad de trato reservada a los ciudadanos ante la ley", el hijo de Jimmy Lai, el editor Sebastien Lai, ha denunciado ante la comunidad internacional que el juicio es "una farsa". EFE

msc/jco/ah