Filipinas convoca al embajador chino por últimos incidentes navales en aguas disputadas

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Bangkok, 11 dec (EFE).- El Gobierno de Filipinas anunció este lunes que ha presentado una queja diplomática y ha convocado al embajador chino en Manila, Huang Xilian, debido a varios incidentes entre barcos chinos y filipinos en aguas disputadas el fin de semana.

La portavoz del Ministerio de Exteriores de Filipinas, Teresita Daza, denunció durante una rueda de prensa en Manila que buques chinos usaron cañones de agua contra barcos filipinos el sábado y el domingo en aguas que Manila considera dentro de su zona económica exclusiva, calificándolo una "violación de la ley internacional".

Un primer incidente ocurrió el sábado cerca del bajo de Mansiloc (atolón de Scarborough), situado a unos 220 kilómetros de la isla filipina de Luzón y el segundo tuvo lugar el domingo en las inmediaciones del banco de arena de Ayungin, unos 184 kilómetros al oeste de la isla filipina de Palawan, ambos en el mar de China Meridional.

"El uso de cañones de agua por parte de China son accione graves contra barcos filipinos realizando actividades legítimas en el área. Estas acciones vulneran la soberanía y jurisdicción filipinas y son una amenaza a la paz, buen orden y seguridad", precisó Daza.

La portavoz filipina indicó que las tareas de suministro realizadas por los barcos filipinos ocurrieron dentro de la zona económica exclusiva de Filipinas.

Daza recordó que la Corte de Arbitraje de La Haya dio la razón a su país en 2016 en el litigio soberanista que mantiene con Pekín en relación con este atolón y otras islas en el mar de China Meridional.

El presidente filipino, Ferdinand Marcos Jr., denunció ayer en X (antes Twitter) la "agresión y provocación perpetradas por la Guardia Costera y las milicias marítimas de China" contra los barcos filipinos, pero aseguró que su país continuará defendiendo su soberanía con "determinación".

China y Filipinas mantienen un conflicto por la soberanía de varias islas y atolones en el mar de China Meridional, que Pekín reclama casi en su totalidad y donde disputa territorios y soberanía marítima también con Malasia, Vietnam, Taiwán y Brunéi.

Las tensiones entre ambos países han aumentado en los últimos meses, mientras el presidente filipino refuerza su alianza de defensa con Estados Unidos y revierte el acercamiento a Pekín promovido por su predecesor, Rodrigo Duterte.

Washington, 10 dic (EFE).- Estados Unidos llamó este domingo a China a parar su conducta "peligrosa y desestabilizadora" en el Mar de China Meridional, después de un altercado entre barcos chinos y filipinos en aguas disputadas, que Washington calificó como "maniobras imprudentes" de Pekín.

En un comunicado del Departamento de Estado firmado por el portavoz Matthew Miller, EE.UU. mostró su apoyo a Filipinas "frente a estas acciones peligrosas e ilegales".

La tensión entre los dos países asiáticos aumentó este domingo después de que ambos intercambiaron acusaciones sobre un altercado entre sus barcos en aguas disputadas, el segundo incidente similar este fin de semana.

El Grupo de Trabajo Nacional para el Mar de Filipinas Occidental, un organismo vinculado al Gobierno filipino, acusó a la guardia costera china de disparar un cañón de agua y embestir contra sus buques de reabastecimiento en las cercanías del banco de arena Ayungin, que provocó "graves daños en el motor" de uno de los barcos.

Por su parte, China atribuyó el incidente a que el barco filipino "ignoró las repetidas y severas advertencias de la Guardia Costera China" y "violó" las convenciones para prevenir colisiones en el mar, según recogen hoy los medios locales.

Se trata del segundo altercado entre Filipinas y China en las aguas del Mar Meridional de China, que Pekín reclama casi en su totalidad y donde disputa, además del archipiélago filipino, territorios con Malasia, Vietnam, Taiwán y Brunéi.

En el comunicado del Departamento de Estado, Miller explica que fuera del arrecife de Scarborough el 9 de diciembre y nuevamente cerca de Second Thomas Shoal el 10 de diciembre, barcos de China "emplearon cañones de agua y maniobras imprudentes" causando "daños a los barcos filipinos que realizaban misiones oficiales".

"Los barcos de la República Popular China en Scarborough Reef también utilizaron dispositivos acústicos, incapacitando a los miembros de la tripulación filipinos y ahuyentaron a los barcos pesqueros filipinos", añade el texto.

"Estas acciones reflejan no sólo un desprecio imprudente por la seguridad y los medios de vida de los filipinos, sino también por el derecho internacional" de "socavar la estabilidad regional", afirma el comunicado.

Como se refleja en la "decisión legalmente vinculante" de un tribunal internacional emitida en julio de 2016, recuerda EE.UU., China no tiene "reclamos marítimos legales" sobre las aguas alrededor de Second Thomas Shoal, y los filipinos tienen derechos de pesca tradicional en sus alrededores.

Las tensiones entre China y Filipinas han aumentado en los últimos meses, mientras el presidente filipino, Ferdinand Marcos Jr., refuerza su alianza de defensa con Estados Unidos y revierte el acercamiento a Pekín promovido por su predecesor, Rodrigo Duterte.

Por su parte, las relaciones entre China y Estados Unidos viven, tras meses de hostilidades, una época de relajamiento. El mes pasado ambos países acordaron restablecer las comunicaciones entre sus Fuerzas Armadas, que se rompieron hace más de un año tras la polémica visita en agosto de 2022 a Taiwán de la entonces presidenta de la Cámara de Representantes estadounidense, Nancy Pelosi.

El anuncio se dio tras una reunión entre los presidentes de ambos países, Xi Jinping y Joe Biden, en los márgenes de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en San Francisco.

Pekín, 11 dic (EFE).- China declaró este domingo que las operaciones de sus guardacostas durante un altercado este fin de semana con embarcaciones filipinas en aguas disputadas del mar Meridional de China "fueron legítimas y profesionales".

Filipinas acusó a los guardacostas chinos de disparar un cañón de agua y embestir contra sus buques de reabastecimiento en las cercanías del atolón Ayungin (conocido como Ren'ai en China), que provocó "graves daños en el motor" de uno de los barcos.

Según las autoridades filipinas, el choque se produjo cuando dos buques de suministros filipinos realizaban una misión de abastecimiento y fueron sorprendidos por un "acoso imprudente y peligroso a corta distancia por parte de los buques" chinos cuando se aproximaban del local.

Este domingo, China denunció que cuatro buques filipinos "intentaron enviar materiales de construcción a un barco de guerra varado ilegalmente", lo cual "violó gravemente la soberanía china".

En respuesta, la Guardia Costera china, que acusó a un barco filipino de causar una "colisión menor", "tomó medidas restrictivas de acuerdo con la ley y los reglamentos" contra las embarcaciones del país insular, según el portavoz del organismo Gan Yu, citado en las últimas horas por el rotativo local Global Times.

"La responsabilidad de la colisión recae en la parte filipina, que provocó intencionalmente a los barcos chinos", indicó Gan, que pidió a Manila "que detenga inmediatamente sus infracciones y restrinja estrictamente las provocaciones".

Se trata del segundo altercado entre Filipinas y China en las aguas del Mar Meridional de China, que Pekín reclama casi en su totalidad y donde disputa, además del archipiélago filipino, territorios también con Malasia, Vietnam, Taiwán y Brunéi.

Pekín alega razones históricas, pero en 2016 la Corte Permanente de Arbitraje dio la razón a Manila en su denuncia contra las reivindicaciones de las autoridades chinas, decisión que la potencia asiática se negó a acatar.