Riga, 9 mar. El Partido Popular Conservador de Estonia (EKRE), nacionalista de derechas, impugnó este jueves en el Tribunal Supremo de Estonia los resultados de las elecciones nacionales del 5 de marzo, en las que quedó en segundo lugar tras el Partido Reformista de la primera ministra, Kaja Kallas.
El EKRE alega que hubo anomalías en el sistema de votación electrónica utilizado por más de la mitad de los electores y que eso es motivo para anular las elecciones del domingo pasado al parlamento de 101 miembros o Riigikogu.
Un portavoz de la autoridad electoral de Estonia declaró al sitio web de noticias delfi.ee que la impugnación del EKRE no tiene fundamento.
El presidente del EKRE, Martin Helme, declaró a medios locales que las leyes electorales no precisaron cómo se debía llevar a cabo la votación electrónica, contrariamente a lo que decidió en 2019 el Tribunal Supremo, lo que tuvo como consecuencia que las normas se dejaron a discreción de la autoridad electoral.
La votación electrónica y la votación anticipada con papeletas se llevaron a cabo entre el 7 de febrero y el 4 de marzo, mientras que la votación física fue el 5 de marzo en 405 colegios electorales.
Según las estadísticas electorales oficiales, 312.181 votos se emitieron por medios electrónicos y 301.620 electores emitieron su voto con papeletas depositadas en los centros de votación.
La noticia de la impugnación de EKRE a la votación del 5 de marzo se produjo después de que Kallas comenzara a reunirse con otros partidos políticos para formar una nueva coalición después de las elecciones, en las que su Partido Reformista obtuvo 37 escaños en el Riigikogu, un aumento de tres mandatos desde las elecciones de 2019.
El EKRE, en segundo lugar, obtuvo 17 escaños, lo que supone una pérdida de dos mandatos.
La primera reunión de Kallas con otros partidos fue con los socialdemócratas (SDE) y los miembros del partido liberal Eesti 200, novedad en el Parlamento y formado en 2018.
El gobierno saliente está formado por el SDE y el partido conservador Isamaa. Se formó después de una crisis de Gobierno el verano pasado en la que Kallas despidió a todos los ministros del Partido del Centro, de centroizquierda. EFE
jkz/jam/jgb