Los unionistas piden avances en las negociaciones del protocolo del Brexit

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Dublín, 1 nov. El Partido Democrático Unionista (DUP), segunda fuerza norirlandesa, pidió este martes al Gobierno británico que redoble sus esfuerzos para negociar con la Unión Europea (UE) una alternativa al protocolo del Brexit para la región.

Su líder, Jeffrey Donaldson, recordó hoy que esa es la condición impuesta por su formación para aceptar entrar en un Ejecutivo de poder compartido con el nacionalista Sinn Féin, ganador de las elecciones autonómicas del pasado mayo, tal como requieren los acuerdos de paz de la zona.

No obstante, el dirigente unionista advirtió de que "no hay evidencias" de que Londres y Bruselas estén cerca de llegar a un acuerdo sobre el protocolo, lo que prolongará la parálisis política en la región aunque el Gobierno británico convoque unos comicios anticipados.

"Necesitamos una solución que sustituya al protocolo con medidas que respetan la posición de Irlanda del Norte dentro del Reino Unido y de su mercado interno", reiteró Donaldson después de reunirse en Belfast con el ministro británico para Irlanda del Norte, Chris Heaton-Harris.

Durante la jornada de hoy, Heaton-Harris también mantuvo encuentros con el resto de partidos norirlandeses, después de anunciar el pasado viernes que convocará elecciones anticipadas tras el veto de los unionistas a formar gobierno con los nacionalistas, si bien no fijó una fecha concreta, lo que ha causado confusión.

A este respecto, tanto el DUP como el Sinn Féin lamentaron hoy la falta del claridad de Londres para exponer un plan que restaure el Ejecutivo autónomo de Belfast, que permanece suspendido desde el pasado febrero.

"Simplemente, no lo sabemos, el ministro no nos ha dicho cuándo va a convocar unas elecciones, pero estamos listos para pelear en esos comicios", subrayó Donaldson.

La mayoría de los partidos han indicado que otra cita con las urnas no solucionará la parálisis que afecta a la provincia, pues sea cual sea el resultado final, el DUP mantendrá su rechazo a compartir gobierno con los nacionalistas si no hay cambios en el protocolo.

En virtud de este instrumento del Brexit acordado por Londres y Bruselas, Irlanda del Norte sigue dentro del mercado interior comunitario y británico, por lo que los controles al comercio entre el Reino Unido y la UE se efectúan en los puntos de entrada norirlandeses.

Esta frontera comercial situada en el mar de Irlanda es también una barrera política para la comunidad unionista protestante, que sostiene que diferencia a la provincia y pone en peligro su relación con el resto del Reino Unido, más ahora que los nacionalistas quieren avanzar hacia su objetivo histórico de reunificar Irlanda. EFE

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