Los Ángeles (EE.UU.), 31 ago. La empresa de transporte compartido Lyft fue demandada por 17 personas de EE.UU. tras supuestamente no haberles ofrecido protección después de que hubieran sufrido agresiones sexuales o físicas en el interior de sus vehículos.
En concreto, se trata de 11 pasajeras y 6 conductoras las que denunciaron a esta compañía, informaron este miércoles desde el bufete que defiende a las víctimas, Peiffer Wolf Carr Kane Conway & Wise, en un comunicado difundido a la prensa.
Las denuncias a esta empresa radicada en San Francisco (California, EE.UU.), y dedicada a los vehículos de transporte compartido con conductor, proceden de distintos estados del país como Arizona, la propia California, Connecticut, Illinois, Kentucky, Michigan, Ohio, Oregon, Texas, Virgina y Wisconsin.
Desde el bufete exigen a Lyft, uno de los principales competidores de Uber en EE.UU., que cumpla con "su responsabilidad" de proteger a pasajeras y conductoras porque "aún no lo ha hecho" y algunas de estas personas presentan "discapacidades, deformidades permanentes y traumas de por vida".
"Esta es una crisis a nivel nacional. Es inconcebible que Lyft fuera consciente del problema durante años y no hiciera prácticamente nada", afirmó Adam Wolf, socio de Peiffer Wolf Carr Kane Conway & Wise, para concluir que a Lyft "solo le importa proteger su margen de beneficio".
Asimismo, desde el bufete compartieron los testimonios en video de tres de las supuestas víctimas, cuyos relatos describen desde episodios de agresión sexual hasta la retención ilegal pasando por una agresión con arma blanca.
"Cuando me puse en contacto con Lyft y denuncié la agresión, no se preocuparon por lo que me había pasado. Ni siquiera hicieron un seguimiento de mi caso", explicó Katherina Rasta, una pasajera de Phoenix (Arizona) que denunció haber sido agredida sexualmente durante un viaje con Lyft.
Amy Collins, conductora de Lyft en la ciudad de Napa (California), denunció en la Corte Superior de Justicia de este estado haber sido víctima de agresión sexual mientras prestaba un servicio de transporte.
"Desarrollé una depresión tras la agresión y dejé de trabajar durante dos semanas. (...) Este asalto me traumatizó mental y emocionalmente, algo con lo que todavía estoy lidiando", expresó Collins, quien también cargó contra la compañía por no involucrarse en la resolución de su caso.
Lyft es una empresa de transporte fundada en 2012 que conecta conductores y pasajeros por medio de una aplicación móvil en más de 350 ciudades de Estados Unidos. EFE
gac/arc/eat
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