La polaca Tekla Juniewicz, la segunda persona más anciana del mundo, falleció este viernes a los 116 años, según declaró su nieto a la cadena de televisión polaca TVN24.
Juniewicz nació en 1906 en Krupsko, un pueblo de la región de Leópolis (actualmente en Urania), que en esa época era parte del Imperio austrohúngaro.
Cuando Polonia se independizó en 1918, Juniewicz tenía 12 años. Hasta el inicio de la Segunda Guerra Mundial, vivió junto a su esposo en su región natal, anexada a Polonia en el periodo de entreguerras.
Tras la anexión de la zona de Leópolis por la Unión Soviética en 1945, la familia huyó hacia el suroeste de Polonia.
"Tekla Juniewicz fue independiente hasta sus 103 años (...), le gustaba el cine, los programas de historia, los juegos de carta (...), la lectura, la compañía de los otros y los viajes", recuerda en un comunicado el municipio de Gliwice (suroeste), donde lJuniewicz vivía desde 1945.
Juniewicz tenía cinco nietos, cuatro bisnietos y cuatro tataranietos, mientras que su hija menor, de 93 años, sigue viva.
Lucille Randon, una francesa de 118 años, sigue siendo la persona más anciana del mundo después de que el 19 de abril falleciera la japonesa Kane Tanaka a los 119 años, según la lista del Grupo de Investigación Gerontológica (GRG) de las personas más ancianas del mundo.
Según el GRG, la segunda persona más anciana del mundo es Maria Branyas Morera, una hispanoestadounidense de 115 años.
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