Casi dos décadas después de la última vez, la selección española de fútbol vuelve a Cataluña para un amistoso el sábado contra Albania en el RCDE Stadium del Espanyol.
El centrocampista Gavi, formado en el Barcelona y convocado con España por Luis Enrique con sólo 17 años, ni siquiera había nacido la última vez que la Roja disputó su último partido en tierras catalanas.
Fue el 18 de febrero de 2004, un partido amistoso ganado 2-1 a Perú con los goles de Rubén Baraja y Joseba Etxeberria, en el Estadio Olímpico de Montjuic en Barcelona.
Pero, desde entonces, la selección española se alejó de Cataluña en medio de las fricciones políticas y las tensiones independentistas de los últimos años entre el gobierno catalán y el central.
El tema de la vuelta de la Roja al Camp Nou fue incluso evocado durante las últimas elecciones a la presidencia del Barcelona, que ganó Joan Laporta en marzo de 2021. En una entrevista con Món Esport, el candidato Laporta, convencido independentista catalán, había afirmado que, si salía ganador, la Roja no volvería a jugar en el Camp Nou.
"La gente del deporte estamos siempre apartados de los temas políticos que puedan pulular por ahí. Cualquier lugar de España es bueno para ver a la selección y esto vale para Barcelona o cualquier ciudad de España", afirmó el seleccionador Luis Enrique Martínez, el viernes pasado al anunciar la convocatoria.
"Esperemos que sea un partido muy bonito, histórico, 18 años después la selección vuelve", afirmó el jueves en rueda de prensa el delantero catalán de la Roja, Dani Olmo.
En 2020 y en 2021, España habría tenido que jugar sus partidos de la fase de grupos de la Eurocopa en el estadio bilbaíno de San Mamés, lo que también había abierto un debate entre Madrid y el País Vasco, otra región con un importante sentimiento independentista.
En efecto, la Roja no ha vuelto a jugar en el País Vasco desde hace más de medio siglo: su última aparición en tierras vascas se remonta al 31 de mayo de 1967 para un partido de clasificación para la Eurocopa de 1968 disputado en San Mamés que ganó 2-0 a Turquía.
Finalmente, la UEFA retiró la organización de los partidos a Bilbao ante la falta de garantías de que los partidos en San Mamés pudieran contar con espectadores en sus gradas, a causa de las estrictas restricciones en la región del País Vasco frente a la pandemia del coronavirus, y los trasladó al estadio de La Cartuja en Sevilla.
A lo largo de su historia, la Roja ha jugado en cuarenta ciudades españolas. Barcelona es la cuarta urbe que más veces ha acogido a la selección con 18 ocasiones, por detrás de Madrid (70 partidos), Sevilla (52 encuentros), y Valencia (34 partidos).
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