Sáhara Occidental en menú del Consejo de Seguridad tras ruptura Argelia-Marruecos

El conflicto del Sáhara Occidental, que opone a Marruecos y al Frente Polisario, centró este miércoles una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU tras la ruptura de relaciones entre Rabat y Argel, que apoya a los independentistas saharauis.

La situación en el Sáhara Occidental se ha "degradado fuertemente" desde la disolución hace casi un año del alto el fuego acordado en 1991, según el reciente informe del secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

Los "enfrentamientos continúan" y la "situación en el terreno está peor que antes", dijo un diplomático que pidió el anonimato.

El Polisario reclama un referendo de autodeterminación previsto por la ONU, mientras que Marruecos, que controla más de dos tercios de la excolonia española, empuja para imponer un plan de autonomía bajo su soberanía.

Estados Unidos, encargado del dossier en la ONU, no había previsto ninguna declaración en el Consejo, indicaron diplomáticos a la AFP. En abril, durante la última sesión, Washington había intentado que se aprobara un texto pidiendo "evitar una escalada". Pero este proyecto fue rechazado por China, India y países africanos, que temían que fuera mal interpretado.

Antes del inicio de la reunión semestral a puertas cerradas este miércoles, el embajador de Kenia ante la ONU, Martin Kimani, dijo a periodistas que su país "tiene opiniones y sentimientos fuertes sobre el Sáhara Occidental".

"Nosotros pensamos que es una cuestión de independencia", comentó Kimani, uno de los pocos enviados que aceptó hablar de este dossier.

Kenia, al igual que Vietnam o México --otros miembros no permanentes del Consejo de Seguridad--, mantiene relaciones diplomáticas con la República Árabe Saharaui Democrática, que no es reconocida por la mayoría de la comunidad internacional.

Poco antes de dejar la presidencia, el expresidente Donald Trump reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, un tema sobre el que la administración de su sucesor, Joe Biden, no se ha pronunciado todavía.

El Departamento de Estado estadounidense rechazó recientemente responder sobre este caso y se limitó a saludar la designación del italiano Staffan de Mistura como enviado para el Sáhara Occidental.

De Mistura asumirá sus funciones el 1 de noviembre, luego de que el puesto quedara vacante por más de dos años.

Su antecesor fue el expresidente alemán Horst Kohler, que dimitió en mayo de 2019 tras haber relanzado en Suiza negociaciones entre Marruecos y el Frente Polisario, en presencia de Argelia y Mauritania.

Pero, en agosto de este año, Argel rompió relaciones con Rabat, lo que no augura una reanudación próxima de las negociaciones multilaterales sobre el Sáhara.

A principios de octubre, Argel solicitó la retirada de las fuerzas marroquíes en la zona de exclusión para facilitar la reanudación de una solución.

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