Gustavo Alfaro anunció la noche del domingo su salida como entrenador de Boca, luego de la derrota 1-0 frente a Rosario Central en partido de la decimosexta fecha de la Superliga argentina.

Antes del encuentro, Alfaro ya había hablado del "final de un proceso" y luego de la derrota insistió en que "me voy tranquilo, fue un año difícil. Me voy de Boca, pero no por una declaración. Fue una experiencia maravillosa haber estado en Boca. Es un momento en el que hay que estar tranquilos. Los balances se hacen después, los hará Boca y lo haré yo".

La posición de Alfaro ya había quedado en dificultades después de que Boca perdió la semifinal de la Copa Libertadores ante su archirrival River Plate, y luego el juego del equipo decreció ostensiblemente.

Alfaro había llegado a Boca en enero de este año para reemplazar a Guillermo Barros Schelotto, que dejó el cargo tras perder con River la final de la Copa Libertadores-2018 en Madrid.

En su etapa como DT de Boca, Alfaro dirigió 50 partidos, con un balance de 27 victorias, 16 empates y apenas 7 derrotas, cifras excelentes en cualquier otro club, pero insuficientes para uno que demandaba exigencias bastante más elevadas.

"Hubo un montón de cosas muy buenas, satisfacciones que uno tuvo. Nada me va a cambiar lo que hicimos en la Libertadores porque hicimos una gran Copa. Le ganamos muy bien a River, a Paranaense, a Liga de Quito... Nos costó el partido de ida con River, pero en la cancha de Boca tuvimos chances de igualarlo y por un gol quedamos afuera", dijo Alfaro en su balance.

"Soy un agradecido por el apoyo del hincha. Es un fin de ciclo porque se termina el contrato. Este año se terminó. No es momento de hacer balances ni de tomar decisiones. A veces uno debe dejar madurarlas. Como me lo dijo (Carlos) Bianchi y mucha otra gente, Boca te marca", agregó antes de despedirse como DT del equipo 'xeneize'.

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