La cantidad de niños y adolescentes que trabajan en Uruguay ha generado una alarma en el gobierno uruguayo. En un país de 3 millones y medio de habitantes, son 40 mil los menores de entre cinco y 17 años que ya ingresaron en el mercado laboral. La cifra es un “disparate”, según definió el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, al presentar los datos este lunes en una conferencia de prensa.
La información surge de la Encuesta Nacional sobre las Actividades de Niñas, Niños y Adolescentes que fue realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE). En total son 40.200 los menores que trabajan, lo que representa al 6,8% de la población de esa edad. Esa cifra se divide exactamente a la mitad al desagregar los datos entre niñas y varones.
A su vez, el fenómeno está más concentrado en el interior del país. Afuera de Montevideo, son 29.700 los niños y adolescentes que ya trabajan, al tiempo que en la capital la cifra asciende a 10.500.
La encuesta también muestra que el trabajo infantil está concentrado entre quienes tienen 9 y 14 años. En ese segmento, son 21.800 los menores que trabajan. A su vez, hay 3.300 que tienen entre cinco y ocho años y ya ingresaron al mercado laboral. En el fragmento entre 15 y 17, son 15.000.
Si se desagrega la información según el nivel socioeconómico, la mayoría de los menores que trabajan son de clase baja.
“Es un disparate. Cada mención, cada gráfica, era una puñalada”, insistió el ministro Juan Castillo en la conferencia en la que se presentaron los datos. Definió al fenómeno como un “flagelo”. “Las brechas de género comienzan a gestarse desde edades muy tempranas y no solamente por los adultos”, comentó el jerarca del gobierno de Yamandú Orsi.
“Somos tres millones y medio de uruguayos y dentro de nosotros hay 40 mil niñas y niños que están necesitando que rápidamente resolvamos esa situación. Tendrían que estar en la escuela, tendrían que estar estudiando, tienen que estar con sus padres. Tendrían que estar comiendo un plato de comida en sus casas. Tendrían que estar jugando, divirtiéndose”, agregó el secretario de Estado.
Al presentar la información, el gobierno también enumeró algunas acciones que se definieron, como la instalación de una mesa binacional en Rivera, un departamento ubicado al norte del país, en la frontera con Brasil. Además, Castillo anunció que se fortalecerá la cantidad de inspectores y que se trabaja en la firma de acuerdos tripartitos con varias ramas de la industria.
Si bien los datos muestran que el trabajo infantil se divide en igual proporciones entre hombres y mujeres, la subinspectora general del Trabajo, Andrea Bouret, informó que el problema se concentra en las niñas, que realizan trabajo no remunerado (que en general está relacionado a los cuidados).
La funcionaria expresó que el gobierno trabaja también en mejorar la capacitación de los inspectores, para que “sepan visualizar el tema”, y señaló que pretenden que haya un trabajo coordinado con el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU).
“No hay suficientes inspectores. Hemos bajado importantemente la cantidad. Deberíamos ser en total [entre quienes controlan condiciones ambientales y condiciones generales] alrededor de 150 inspectores. Y hoy por hoy somos unos 83”, expresó Bouret en una rueda de prensa.
La jerarca expresó que la cantidad de niños y adolescentes en el mercado laboral “sorprende”. “Es realmente sorprendente que haya 40 mil niños trabajando en el Uruguay. Además, esta encuesta va a lo formal. No sabemos otros datos de trabajo no formal que puedan estar involucrados”, alertó la funcionaria.