La celebración del último partido del West Ham en Boleyn Ground fue manchada por un grupo de ultras que atacaron con piedras el autobús del Manchester United, y el club londinense piensa sancionar de por vida a los autores del dramático incidente, en el que miembros de la Metropolitan Police de Londres y un seguidor sufrieron heridas leves.
Los Hammers anunciaron en un comunicado oficial que impondrán sanciones indefinidas, cuando sean identificados, a los hinchas radicales que atacaron el autobús del equipo de Louis van Gaal durante su llegada al estadio de Upton Park.
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