Era la hora del almuerzo en el orfanato Shishu Greh. Rajan, de 2 años; Geetha, de 5; y Swaroopa, también de 5, no querían comer.
Al ver que no conseguía que la obedecieran, Buchamma le pidió a su compañera Padma que calentara lo máximo posible una cuchara. Cuando se la devolvió, fue quemando uno por uno a los niños en las manos.
No sabía que la estaban filmando y que sólo unos días después el video se convertiría en un escándalo nacional. La Comisión Estatal para la Protección de los Derechos de los Niños resolvió despedir a las dos empleadas y suspender a Devaraj, gerente del establecimiento, por no hacer una correcta supervisión.
Además, la dependencia gubernamental inició acciones legales contra Buchamma y Padma, que podrían terminar presas por tortura y maltrato infantil. Afortunadamente, más allá de las quemaduras, los niños están bien.