Las revelaciones de Panamá Papers pusieron nuevamente en la mira a las sociedades offshore. iInfobae /iconversó con el abogado Martín Litwak, titular de Litwak & Partners, un estudio especializado en la constitución de este tipo de firmas con sede en Montevideo y sucursales en Lima, Miami e Islas Vírgenes Británicas.
– Para ponerlo sencillo, las sociedades offshore sirven para lo mismo que las demás sociedades incorporadas en cualquier país del mundo, para realizar negocios. No hay intrínsecamente nada malo en ellas ni nada que las haga ilegales o las transforme en vehículos para cometer delitos. Otorgan algunas ventajas:
1. La información sobre accionistas y directores suele estar más protegida que en las sociedades que no son offshore (recordemos que en varios países que no califican como offshore existen aún sociedades con acciones al portador).
2. Las jurisdicciones offshore permiten que uno arme lo que se conoce comúnmente como "plataformas de inversión impositivamente neutras". Esto quiere decir que si uno opera un negocio cualquiera onshore y coloca como dueño a una sociedad offshore, al repartir sus utilidades no debe pagar un impuesto adicional sino que basta con los impuestos que paga a nivel local por las ganancias obtenidas. Si la sociedad que se coloca arriba (generalmente conocida como holding) no fuera offshore, entonces, además del impuesto que se pagó a nivel local, hay que pagar otro impuesto más.
3. Las jurisdicciones offshore cuentan con legislación específica muy moderna para la realización de ciertos negocios (como ser el armado de fondos de inversión o fideicomisos financieros) o la consecución de ciertos fines (sucesorios o de protección patrimonial).
4. En muchos casos, inversores basados en Europa o Estados Unidos que quieren invertir en países de América Latina o África que poseen poca seguridad jurídica usan sociedades establecidas en centros offshore para asegurarse de que, en caso de conflicto, este no vaya a ser definido por un juez local (que puede ser corrupto o no conocer del tema en cuestión) sino por magistrados con experiencia.
– ¿En qué situaciones una persona o empresa necesita de una sociedad offshore?
- Hay muchas situaciones en las cuales una persona puede tener la necesidad de constituir una sociedad offshore. Entre ellas, cuando quiere proteger su privacidad en mayor medida de lo que permiten las leyes locales, cuando quiere invertir dinero fuera de su país de origen utilizando vehículos que aporten seguridad jurídica, cuando quiere levantar dinero de varios inversores para llevar adelante una inversión colectiva a través de un fondo de inversión o de un fideicomiso financiero, cuando quiere participar en un joint venture con socios extranjeros o cuando quiere lograr diferimento impositivo.
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