Fanny Mandelbaum: "A Cristina la voy a recordar como un error de muchos"

"En televisión importa más la estética que el cerebro", asegura la periodista en esta charla con Infobae, en la que repasa temas como el aborto, la violencia de género y los primeros cien días de Macri: "Si durante tantos años se robaron la plata y tuvieron subsidios, que las empresas también se aprieten el cinturón"

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—¿Es más difícil para las mujeres el periodismo?

—Era mucho más difícil. Ahora, de a poquito, no digamos que todo se igualó, pero veo más mujeres haciendo tareas que antes no nos dejaban hacer, estábamos marginadas.

—¿Cuánto importa la estética?

—Lamentablemente muchísimo. Importa más la estética que el cerebro en televisión. En radio no, afortunadamente la radio te permite volar con la imaginación. En televisión te diría que el 80% es imagen. A mí me costó muchísimo aparecer en pantalla. Aparecí cuando ya hacía como diez años que era productora corriendo por los pasillos, y porque faltó un periodista en la calle.

"Conozco muchísimas periodistas excelentes que están sin trabajo porque tienen más de 50 años"

—¿La televisión te pasa factura por la edad?

—Sí, totalmente, es como que tuvieras acá grabada la fecha de vencimiento: "¿Pasaste los 40? Y bueno...".

—Gisela Marziotta me dijo lo contrario pensando en las dificultades de la mujer en ser respetada en el periodismo; según ella, tienen que aparecer las canas, la edad, para que te den el mismo lugar o respeto que a los hombres para hacer periodismo político.

—Yo no creo eso. No tiene nada que ver con las canas, tiene que ver con lo que vos demuestres. Quizás hay gente que en la juventud no está muy bien asentada, no tiene muy claro lo que quiere, y de repente, cuando llega a la madurez, es otra cosa y tiene más posibilidades. Conozco muchísimas periodistas excelentes que están sin trabajo porque tienen más de cincuenta años.

"Odio la palabra feminista porque divide"

—Desde tu lugar fuiste precursora al hablar temas vinculados con el género femenino, como la despenalización del aborto.

—Sí, pero no por feminista. Yo odio la palabra 'feminista', porque hacés una división. Siempre defendí a las minorías, y las mujeres, aunque somos mayoría, somos tratadas como minoría. Siempre estamos dos pasos atrás, en los sueldos, en los lugares que ocupamos; siempre defendí eso. En cuanto al aborto, no defendí el aborto, defendí lo importante que es que uno sea dueño de su propio cuerpo. Yo decido si me quiero operar de amígdalas, si este embarazo que tengo no es el deseado, si no voy a poder mantener a este chico. Nadie puede decidir por mí. Ninguna mujer está a favor del aborto como aborto en sí. Para toda mujer el aborto es un trauma y siempre que se decide es por una necesidad, externa o interna. Por eso defiendo la despenalización del aborto.

—Hoy no parecería posible que se vaya a discutir en la Argentina.

—Lamentablemente creo que no. Pensamos que con una mujer presidente iba a ser más fácil.

—Se dieron algunas discusiones, pero con un Papa argentino parecería lejano.

—Sí, pero yo confío en que la realidad... tampoco se podía hablar de violación o abuso sexual en la Iglesia, y fijate que ahora se habla mucho más y se penaliza lo que antes se tapaba. Tengo confianza en dos cosas con el Papa: en que se termine el celibato en la Iglesia, porque un hombre o una mujer que tiene su pareja funciona mucho mejor; y que se piense en la despenalización del aborto. Yo soy optimista, para el "no" siempre hay tiempo.

"No puede ser que un tipo que viola, que mata, salga a los pocos años"

—Otro de los temas fundamentales en cuestiones de género es la violencia. Empezamos a hablar de femicidios, cuando antes hablábamos de crímenes pasionales. ¿Aprendimos mucho, no?

—Y nos costó también hablar de crímenes pasionales. Se hablaba primero de crímenes. Después se trató de buscar por qué la había matado y siempre era o porque lo traicionó, porque esto, porque aquello. Ahora, por suerte, se está hablando de femicidios.

—Igual falta, en el caso de las chicas que asesinaron en Ecuador, siguen diciendo: "Estaban solas". No estaban solas, eran dos amigas.

—Pero eso siempre pasó. Nos decían, si uno denunciaba algo: "Y bueno, escuchame, vos no podés volver a tu casa a la una de la mañana". "¿Por qué no puedo volver a mi casa a la una de la mañana? Si voy al teatro, si estoy trabajando o por lo que sea. "No son horas para que una chica salga sola". Nos queda mucho camino por recorrer en este sentido. Primero cambiar las leyes, no puede ser que un tipo que viola, que mata, entre por una puerta y a los pocos años salga, vuelva a ponerse en pareja y vuelva a matar. Nadie hizo todavía una estadística de femicidas reincidentes y eso a mí me preocupa muchísimo.

—Te cambio de tema, ¿qué pasa con las famosas y los políticos?

—No, qué pasa con los políticos y las famosas. No conozco mujeres políticas que se hubieran enamorado de famosos. Es el macho que quiere ser el rey de la selva y se quiere llevar a la más linda.

—Es histórico igual, pienso en Marilyn [Monroe].

—[Juan Domingo] Perón.

—Y sin embargo a veces parecen parejas tan desparejas. ¿Te podés imaginar una comida entre [José] Ottavis y Vicky Xipolitakis?

—Lo que te tenés que dar cuenta es que Ottavis no es lo que vendía. Esa es la diferencia.

—[Juan Manuel] Urtubey con [Isabel] Macedo.

—Pero hay una diferencia entre Urtubey y Macedo y Ottavis con Xipolitakis.

"Isabel Macedo no es una mujer que diga pelotucedes, perdón el término, porque no se me ocurre otro para Xipolitakis"

—¿Te caen mejor Urtubey y Macedo?

—No, no es que me caen mejor. Isabel Macedo siempre fue buena actriz, de perfil bajo, tuvo una larga pareja con Facundo Arana. No es una mujer que dice pelotudeces, perdoname el término, porque no se me ocurre otro para Vicky Xipolitakis. Una mujer que no maduró.

—Ya nos acostumbramos a este romance. ¿Te podés imaginar una salida entre Ottavis, Vicky, Máximo [Kirchner], [Mariano] Recalde y sus mujeres? Es bizarro un poco.

—Yo no me acostumbro. Primero porque pienso en toda la historia de Ottavis. Vos hablabas de violencia de género. No nos olvidemos que Ottavis está acusado de violencia de género. Por otro lado, ni vos ni yo conocemos en la intimidad cómo es Máximo, Ottavis o Recalde. Además, creo que hay diferencias en cuanto a estudios. Me parece que Recalde está en otro nivel y tiene su mujer. Máximo está en otro nivel también y tiene su mujer.

—¿Máximo se puede convertir en una figura fuerte políticamente?

—Ah, no, en lo absoluto. No tiene uña de guitarrero.

—¿Se muere el kirchnerismo?

—Yo creo que un edificio que no tiene los cimientos bien puestos se tambalea y puede terminar por caerse.

"Nunca estuve afiliada a ningún partido. Acepté ser candidata porque Pablo Lanusse encabezaba la lista"

—Vos estuviste muy vinculada a la política. Fuiste candidata.

—No, no estuve vinculada. Te voy a contar, porque la gente dice política y yo nunca fui política. A mí me llama una noche Graciela Ocaña y me dice: "Quiero que seas candidata a diputada". Nunca estuve afiliada a ningún partido político ni hay ninguno que me guste, salvo el socialismo de Alicia Moreau de Justo y Alfredo Palacios. Me contó que estaban armando una lista, que el que encabezaba la lista era alguien muy respetado, como Pablo Lanusse y que buscaban una persona que fuera creíble y que no estuviera afiliada a ningún partido político. Los dos teníamos puntos de vista en común, no íbamos a ser verticalistas, íbamos a votar por lo que quisiéramos e íbamos a pelear por las cosas en las que creíamos. Yo, por supuesto, en el tema de los jubilados y en la educación, y él, por la justicia. Hicimos campaña y nos fue muy bien, teníamos que tener treinta mil votos y sacamos setenta mil. Después nos pidieron que nos bajáramos, porque estábamos apoyando la lista de Ricardo Alfonsín y entre nuestra lista y la que encabezaba [Manuel] Garrido, que a mí me cae muy bien, no iba a entrar ninguno, se dividían los votos. Entonces nos bajamos y todos los votos fueron para la lista de Alfonsín y Garrido.

—¿Y te hubiera gustado ser diputada?

—Después de ver todas las cosas que pasan y las cosas que uno promete en campaña y no puede cumplir, no sé. No te digo ni que no ni que sí, porque hasta que no estás en el lugar no sabés.

—¿Si vienen y te proponen hoy estar en alguna lista de las elecciones del año que viene?

—Depende de quién esté en la lista. Si hay un Pablo Lanusse en la lista, sí, si no, no. No quiero diputados y senadores que están de toda la vida. Yo quiero gente nueva. No se puede trabajar de legislador toda la vida, porque te contaminás. Nada sirve si es para siempre y en el Poder Legislativo hacen falta cambios.

—O sea que no lo descartás por completo.

—Todo depende de quién te lo ofrezca. Yo no estoy afiliada ni me voy a afiliar hasta que no esté convencida de que llegó un partido que tiene que ser para mí el partido para el pueblo, con gente que nunca estuvo en política, con gente que siempre luchó por la justicia. Entonces ahí sí.

"El aumento de precios debía haber sido más gradual. No puede ser todo de golpe"

—¿Estos primeros meses de [Mauricio] Macri cómo los estás viendo?

—Algunos escalones están subiendo muy rápido y otros no se están tocando. Los jubilados deberían haber sido prioritarios. No puede ser que recién a fin de marzo se les aumente un 15% desde septiembre, cuando la inflación ha sido mucho más alta. Se habló de sacar el IVA a los que menos tienen, todavía no se sacó. Los precios cada vez aumentan más. El aumento de las cosas debía haber sido más gradual. No puede ser todo de golpe. Ahora viene el invierno, va a aumentar el gas, aumentó la luz. Si durante tantos años se robaron la plata y tuvieron subsidios, bueno, bajá un poco el subsidio y que las empresas también se aprieten el cinturón. No puede ser que un solo lado se apriete el cinturón.

—¿Macri va a poder controlar la inflación?

—Yo creo que sí, pero me parece que se equivocó hacia quién se dirige. Los empresarios, sobre todo los que están en el rubro de alimentos, no están haciendo ningún sacrificio.

—¿Y los sindicalistas?

—Y los sindicalistas no miran la realidad. Tampoco podés pedir en paritarias un sueldo muy elevado, porque todo eso vuelve a la gente, ¿entendés? Es un momento en el cual se deberían tirar puentes por todas partes y que todo el mundo sacrifique algo: el empresario, el sindicalista, todos tenemos que sacrificar algo.

—¿Cómo la vas a recordar a Cristina [Kirchner]?

—Como un error de mucha gente. Gracias a Dios, yo no la voté, no me hago... no soy cómplice del error.

Agradecimiento: Romi Conca, maquillaje; Mayra Ferrazin, peinado, para RC Escuela de Maquillaje y Belleza.