Algo que suele malhumorar tanto a vendedores como a clientes. En las megatiendas por departamentos al estilo de la firma española Zara, donde puede encontrarse desde perfumes y accesorios hasta carteras y zapatos, hay un momento clave: cuando el comprador desea saber si ese pantalón que tanto le gustó está disponible en su talle. O en otro color.
Para sortear ese obstáculo, que muchas veces lleva a que la venta no se concrete, la marca incorporó un sistema conocido como RFDI (identificación por radiofrecuencia, por sus siglas en inglés), que permite a las empleadas chequear si tienen la talla de una prenda disponible en tienda sin necesidad de ir al depósito, o saber en tiempo real la cantidad de remeras de un modelo concreto que hay en los establecimientos de una zona determinada.
Esta tecnología que permite identificar los productos ya existía, pero fue la compañía Inditex la primera en lograr introducirlo en las alarmas de las prendas.
Con el fin de contabilizarlas una por una y hacerles un seguimiento desde que el proveedor las envía hasta que se venden en la tienda, el dispositivo funciona como una especie de GPS personal e intransferible para cada producto con el fin de tenerlo controlado durante todos los pasos de la cadena productiva.
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