El calor del verano requiere poner una especial atención en la hidratación y la mejor forma de hacerlo es a través de una alimentación rica en líquidos, frutas y verduras, una dieta que además trae grandes beneficios para la limpieza del organismo.
Para ello, la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN) recomendó comenzar el día con la ingesta abundante de líquidos, como agua, jugos y tés de variedades como manzanilla, verde y tilo. Luego, a media mañana, se puede incorporar una taza de frutas frescas de estación sin azúcar.
Al mediodía, la sugerencia es almorzar verduras cocidas, como por ejemplo zapallo, zanahoria, zapallitos, con un trozo de pollo o pescado, que se podrá preparar hervido, al vapor o a la plancha.
Para la merienda se recomienda incorporar un yogur con cereales o con fruta fresca y, para la cena, verduras en ensaladas o en sopas.
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