En una edición picante del Superclásico, el espacio para el fútbol fue escueto y el gran protagonista en ese aspecto fue Leonardo Pisculichi, autor del único tanto para el triunfo de River sobre Boca en el primer enfrentamiento entre ambos en el 2016.
El ex Argentinos Juniors marcó de penal y rápidamente salió corriendo a las cámaras, buscando visibilidad para realizar un peculiar festejo con sus dos palmas golpeando como si fuese una boca abriendo y cerrándose. ¿Qué quiso interpretar? Un cocodrilo.
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