Cuando Ömer Malaz creó el astillero Numarine no podía imaginar que en muy pocos años contaría con una gama que en la actualidad comprende un total de siete modelos (tres Hardtop de 21 a 32 metros de eslora, y cuatro Flybridge de 21 a 40 metros de eslora), todos ellos con el denominador común de un espectacular diseño de líneas contemporáneas y unos acabados con un nivel muy alto para competir en el segmento de lujo.
La firma de origen turco ha estado reinando los mares con su embarcación de lujo desde hace algún tiempo, pero en esta ocasión presenta una nueva estrella para agregar a su convoy: el elegante 70 Flybridge que tiene un aspecto futurista y todas las innovaciones tecnológicas conocidas en el mundo de la navegación.
Un nuevo miembro de la familia
Tras el éxito del 70 Hardtop, el renombrado astillero presenta una nueva versión con fly para completar la gama de lujo. El objetivo principal de esta novedad es justamente satisfacer las necesidades de sus usuarios en todos los aspectos de la vida a bordo.
El Flybridge redefine el lujo de la embarcación con su acristalamiento intrincado en el propio cuerpo, un diseño de gran profusión de luz y espacio, con un gran parabrisas de una sola pieza, grandes ventanas laterales en el salón y en la cabina principal que aportan una extraordinaria luz al interior del yate, brindando al anfitrión y sus invitados una abrumadora sensación de libertad y una inusitada conexión con el mar en todas las áreas a bordo. Además, ofrece máximo confort sin dejar de ser un modelo compacto.
A lo grande
Las características externas del yate no son las únicas que impresionan; los interiores han demostrado ser igual de sorprendentes. La configuración de la cubierta principal crea espacios abiertos con la intención de unir la zona de cocina, comedor y descanso, se prolongan hacia el exterior y concluyen en una amplia zona de baño con accesos fáciles y la posibilidad de tener una lancha de apoyo bien protegida.
En la cubierta inferior se ubican tres camarotes dobles para invitados, cada uno con su propio baño completo, además de un camarote con dos literas para la tripulación y el lujoso camarote del armador, con ventanales para contemplar un bonito atardecer, un sofá, espacio para guardar la ropa y baño con cabina de ducha y dos lavabos.
La zona más atractiva del barco es el Flybridge, donde hay un completo puesto de mando con todo el instrumental de navegación necesario, además de una zona de solárium con un pequeño mueble bar para ubicar bebidas.
Para mover este increíble barco de 21,60 metros de eslora a una velocidad máxima de 34 nudos se emplea un conjunto mecánico Twin MAN de 1000 CV de potencia y un depósito de combustible con suficiente capacidad para recorrer hasta 450 millas a la velocidad de crucero, que son 28 nudos.
Informe: Juan Suárez