La literatura les asignó el rol de mascota oscura. Favoritos de los villanos y las brujas, los gatos y sus dueños aún deben lidiar con la imagen que se ha generado alrededor de ellos. Un estudio publicado por el American Journal of Cardiology afirma que acariciar de manera rítmica a una mascota reduce el estrés, más aún cuando se trata de un gato, cuyo ronroneo tiene un efecto sedante.
¿Cómo incorporar la presencia de los gatos en la vida cotidiana? Yendo a un cat café, un sitio en donde los dueños pueden concurrir con sus gatos y relajarse tomando o comiendo algo. "Koneko comenzó hace dos años, cuando el fundador Benjamín Kalb fue a Asia y conoció los Cat Cafés. Estos nacieron en Taiwán, pero alcanzaron su excelencia en Japón. Sólo en Tokyo hay más de 90 cafés para gatos. Entonces, como en Japón tenían estas grandes experiencias, se preguntó "¿por qué no existen en Nueva York, que es la capital del mundo? Así se comenzó a trabajar con el Departamento de Salud para crear un espacio en el que gatos y comida pudiesen coexistir", explicó Joe Crump, guía de Koneko. Muchos de los clientes se sienten afortunados por este café ya que la mayoría de ellos viven en edificios de departamentos con estrictas normas de convivencia, donde es prohibido tener mascotas.
La palabra Koneko tiene un significado en japonés: "gatito". Localizado en la ciudad de Nueva York, su objetivo es unir a los gatos con las personas, creando un momento agradable en donde haya algo más que compartir. Su filosofía es simple: tomar una consumición, observar a los gatos, interactuar y jugar con ellos. Para el que no posee esta mascota, hay una posibilidad inmejorable.
La adopción temporaria nace con la idea de poder llevarse un gato unas horas y devolverlo al lugar. Contar con su compañía, salir a pasear con él y brindarle amor. Claro que también la adopción puede ser para siempre. Esta es una novedosa manera que se está utilizando en muchas partes del mundo, en donde los clientes pagan una tarifa por algunas horas y lo que consuman en el bar. Es una gran manera de disfrutar de un restaurante y un café, saborear excelente comida, café y postres y, por supuesto, jugar con una animal maravilloso.
Los clientes pagan una tarifa por horas y también tienen que abonar lo que consuman en el local. "Muchos de ellos sostienen que ir al café con los animales les provoca paz y tranquilidad", dice otra de las mujeres que ofician de guía en el lugar. Es importante marcar que los cafés de gatos tienen normas muy estrictas con sus clientes para que sus inquilinos felinos estén saludables y se porten bien.
Koneko cuenta con veterinarios en el café que constantemente supervisan que los felinos se encuentren en buen estado. La idea principal es promover la protección y la tenencia responsable. La comida, por otra parte, se prepara en zonas aisladas de los gatos para cumplir con todas las reglas sanitarias.