Cruzar Australia de lado a lado implica recorrer tres mi kilómetros. La mayor parte, a través del desierto. Esa planicie árida, calurosa y -sobre todo- soleada es el terreno, del World Solar Challenge, una carrera que, desde 1987, cada dos años invita a atravesar la enorme isla sin hacer ninguna parada e impulsándose solo a energía solar. Todo un desafío. Pero también un incentivo para los investigadores, que buscan mejores formas de lograr potencia con electricidad procedente de paneles solares, para tener autos más veloces.
Este año compitieron 42 vehículos de una veintena de países tan diversos como Estados Unidos o Irán, pero el premio se lo llevó el Nuon Solar Team de la universidad Delft, en Bélgica, el más veloz a la hora de unir Darwin con Adelaide.
El vehículo ganador, llamado Nuna 8, especialmente diseñado para la competencia -la mayoría lo son- pesa apenas 150 kilos y está diseñado para ofrecer la menor resistencia aerodinámica posible. Con eso, logra velocidades promedio de alrededor de cien kilómetros por hora, con picos de 130. Y todo esto, con el mismo consumo eléctrico por hora que una pava eléctrica, pero más económico aún: lo generan sus seis metros cuadrados de paneles solares.
El auto ganador pesa solo 150 kilos y supera los 100 kilómetros por hora
El tamaño del auto, monoplaza y de una aerodinamia futurista, no permite pensar en usarlo precisamente para unas vacaciones familiares. Pero tampoco se trata de eso, sino de experimentar, de ir más allá y encontrar formas de aprovechar mejor la energía solar para que, en un futuro no muy lejano, sí puedan construirse autos convencionales con esta tecnología.
Desafío extremo
El calor del desierto se hace sentir dentro del cockpit del auto solar, según explican sus creadores. Afuera, las temperaturas suele sobrepasar los cuarenta grados. Adentro, en un espacio confinado, se vuelve más severa aún. Los pilotos, que se rotan cada tres o cuatro horas al volante, deben estar entrenados como si fueran deportistas de alta competición (inclusive se preparan en saunas secos, para acostumbrarse a la temperatura). Durante el trayecto, la clave es mantenerse hidratados para resistir la exigencia de la carrera.
Los pilotos entrenan como si fueran deportistas de alta competición
Pero uno de los miembros más importantes del equipo, más allá del piloto, es el "estratega", el especialista en navegación. Esta especie de técnico, matemático y copiloto a distancia viaja en un coche auxiliar (uno convencional, a nafta), repasando todo el tiempo las condiciones del camino, pero también calculando y recalculando el ángulo en que la luz solar llega a los paneles en cada tramo del recorrido para aprovechar mejor la energía.