Cualquier persona jugó mentalmente alguna vez a imaginar "¿Qué habría sido de mi vida si me hubiera dedicado a...? Sin embargo, en la mayoría de los casos, ese momento muere en un par de minutos de distracción, antes de regresar a la cotidianeidad.
Los famosos también se presentaron en algún momento ante un dilema similar. Y si muchos creían que las vidas de las celebridades estaban predestinadas al éxito de los flashes o de un micrófono, más de uno se llevará una sorpresa con sus talentos escondidos.
Iván De Pineda
Llegó a la fama gracias a las pasarelas, pero logró nutrirse gracias a los libros. El mismo Iván de Pineda, que hizo carrera como modelo en desfiles como los de Nueva York, Londres o Milán, posee un nivel de coeficiente intelectual muy superior a la media de las personas. Él nunca se atrevió a dar la cifra exacta y sólo se limitó a decir que en cada viaje aprovechaba para leer algún libro. En los últimos años, su consolidación como jurado del programa "8 escalones" pareció haberle dado más sentido al asunto: su habilidad real está en el cerebro y no en su físico.
Bruce Dickinson
El cantante de Iron Maiden hizo delirar a lo largo de décadas a cientos de miles de fanáticos de todo el mundo enfermos de sus melodías y letras. Sin embargo, no todos saben que el vocalista pudo elegir otro rumbo en su momento. El de la esgrima. Durante fines de la década del 80 e inicios de los 90, el inglés formó parte del equipo olímpico de Reino Unido para prepararse de cara a los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. En su momento, tuvo que decidir cuál puerta cruzar, y eligió la de la música. ¿Habría ganado alguna medalla?