y
están en competencia para ser el próximo ganador de
Los cuatro finalistas tiene personalidades bien diferentes: ¿cuál logrará mayor afinidad en el público?
A lo largo de la historia del reality se consagraron participantes con perfiles muy distintos. En cada una de las ediciones que se realizaron en nuestro pías, los espectadores valoraron aspectos diversos a la hora de escoger al ganador.
En la primera versión, los seguidores del ciclo eligieron a Marcelo Corraza. Él logró el apoyo del público con su carisma y por sus valores. A la casa ingresó como reemplazo de Gustavo Jorducha. Desde el primer día se consolidó justiciero contra el complot. Consiguió imponerse al líder en el juego, Gastón Trezeguet, y así se abrió camino al podio.
Roberto Parra se impuso en la final ante Silvina Luna. En el programa siempre se mostró despreocupado y relajado. Priorizó sus valores por encima del juego, lo cual generó simpatía en el público.
Viviana Colmenero triunfó gracias a las risas que su inocencia y frescura despertaba en los espectadores. En la casa contó que se prostituía para vivir, superó los prejuicios y con su historia de vida se hizo fuerte en el programa.
Marianela Mirra: la fulminante a Diego Leonardi en la última gala nominación previo a la final pasó a la historia como gran jugada. Su dotes como estratega y su carisma fueron la clave para ganar.
Diego Leonardi quedó eliminado a un paso de la final en la cuarta edición de GH. Tuvo su segunda oportunidad en GH Famosos. Su historia de vida (estuvo preso por robar una estación de servicio, cumplió su condena y logró re-insertarse en la sociedad) valió más que la de las estrellas del espectáculo.
Esteban Morais se destacó por su capacidad para seducir a las mujeres. Desinhibido y desprejuiciado (solía mostrarse sin ropa), construyó una imagen de galán dentro de la casa y enloqueció al público femenino.
a href="https://www.infobae.com/" rel="noopener noreferrer" Cristian U/a. ingresó al reality mentalizado en el juego. Desde el principio puso en práctica sus dotes como estratega (usó varias veces la auto-nominación para fortalecerse en el voto telefónico) y, sin preocuparse en el rechazo que generaba entre sus compañeros, ganó GH.
Contra todos los pronósticos, Rodrigo Fernández se consagró sin demasiadas estrategias. La simpleza del joven primó por encima de todo. Con su triunfo demostró que en Gran Hermano no todo es cuestión de juego.