La venta ilegal en Once se extiende en horario nocturno

Decenas de puesteros exponen las mercaderías sobre tablones y ocupan un lugar fijo sobre la avenida Pueyrredón. Sus "dueños" son extranjeros y explotan a sus empleados

Guardar
  162
162

Las entidades que agrupan a los comerciantes de todo el país ya lo denunciaron en reiteradas oportunidades, sin respuesta: la venta ilegal callejera avanza a pasos agigantados y se extiende en todo el territorio nacional. La Ciudad es uno de los enclaves principales para el negocio, que ahora no disitingue entre el día y la noche, y los comerciantes reclaman que se declare el estado de emergencia del espacio público.


En el barrio porteño de Once, cada vez son más los puestos instalados sobre la avenida Pueyrredón, donde ya casi no queda espacio para caminar. Pero además, quienes atienden al público lo hacen también por las noches. Y pasan más de 36 horas trabajando por 330 pesos; o 12, como en otro caso, por $200.


"Cada uno hace su propio arreglo con el dueño", le dijo uno de los vendedores al diario La Nación. "Yo trabajo desde las 20 hasta las 9, o las 10, a veces más; depende de a qué hora llegue el empleado del día siguiente o la dueña", contó una mujer al matutino.


Estos trabajadores informales son en su mayoría extranjeros, muchos de nacionalidad peruana, y se deben a un jefe a quien deben rendirle el dinero recaudado. No quieren revelar sus identidades por miedo a represalias. Todo funciona como una verdadera mafia. Incluso afirman que en algunos puestos se venden drogas. Todo ello a los ojos de un Estado ausente y una Policía permisiva. Algunos puesteros afirman que cuando la Metropolitana se acerca, alguien emite un alerta.


"Estoy acá de paso; soy chofer. En cuanto pueda sacar de nuevo mi registro dejo esto, porque es insalubre y no me gusta el ambiente", le dijo un puestero al matutino porteño. Y asegura que de noche recauda "entre $500 y 600".


Nadie conoce la verdadera identidad de los dueños aunque sí sus apodos. "El Chato", "la China", "la Jackie" o "Karina" son algunos. El valor de los puestos, que no son más que unos tablones donde apoyar mercadería instalados sobre el espacio público porteño, pueden costar hasta 50 mil pesos. "Éste de al lado se vendió por "$ 30.000", señaló una empleada.


Como se sabe, la Capital Federal es el distrito del país más afectado por la informalidad: entre saladitas y manteros hay 12.268 puestos ilegales, y San Telmo es uno de los barrios más afectados por esta situación.


De los 2130 puestos distribuidos en paseos y parques a las calles aledañas a Defensa, 1439 son puestos no autorizados. La mayor concentración de puestos ilegales se ubican en las ferias de: Pasaje Giuffra, Humberto Primo al 300, Plaza Dorrego y en la Feria Humberto Primo 450.


  162
162

En este contexto, la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (FECOBA) reclamó que se declare el estado de emergencia del espacio público en todo el territorio porteño.


Según un relevamiento de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), la venta ilegal creció 37,5% en el segundo trimestre del año, y en el lapso abril-junio también subió 29,9% si la comparación se realiza con lo sucedido en el primer trimestre del año.