Leonardo Sbaraglia: "Ojalá pudiese tener la capacidad de Julio Chávez para hacer ficciones en TV"

El protagonista de El Hipnotizador habló con Teleshow sobre las sesiones de hipnosis que tomó para este papel, las dificultades para dormir y las posibilidad de que vuelva a realizar una tira en la Argentina

Compartir
Compartir articulo

-Sí, está buenísimo. Soy el primer sorprendido con el resultado, con cómo han defendido algo de tanto riesgo...Es un producto que está lleno de apuestas a la calidad.

-Sí, entre otras cosas, eso fue importante. Cuando te ofrecen un personaje sos como una especie de detective. Te dan pistas y a partir de esas pistas vos tenés que salir e investigar. Ahí fue cuando conseguí el teléfono de una persona que hacía hipnosis, un tipo muy serio y lo fui a visitar un par de veces. Me dio algunas herramientas para que yo pueda salir a imaginar, a buscar y a tener las licencias poéticas que se tienen. Esta es una serie que no es realista, hay muchos elementos de lo fantástico...

-Puede ser y no me di cuenta, no me acuerdo (risas). Puede ser que me hayan hipnotizado y yo no me acuerdo. Hasta donde yo recuerdo, creo que no llegaron, que simplemente me puso al lado y me enseñó algunos pasos para mostrarme cómo había que hacer. Pero no sé si él logró... Quizás me hipnotizaron y hay cosas que no me acuerdo.

-Es posible. Me convertí en gallina por un rato, cosa que en este momento sería un honor porque somos campeones de la Libertadores (risas).

-No soy un tipo que se duerma fácilmente. En eso lo puedo comprender en algo a Arenas (su personaje). Yo no duermo bien...Supongo que me gusta mucho vivir y me cuesta largar el día. Soñar y descansar, dicen que es muy importante (risas). Hay lugares de la experiencia, de la memoria, que son más lindos que otros. Hay cosas en la vida, aunque no hayan sido especialmente traumáticas, que a uno le cuesta recordarlas, o por la tristeza o por lo insoportable que hayas vivido en ese momento. Por suerte, no he tenido grandes problemas en ese sentido

-Ojalá. Me gustaría. Creo que la gente de HBO está muy contenta con el resultado. A mí me gusta muchísimo, me parece que productos como estos son muy difíciles y hay que luchar porque se sigan haciendo.

-Sí, claro que sí. Lo que pasa es que es difícil... Me gusta que me hagas esa pregunta. En general, lo que sucede es que de la televisión argentina siempre me ofrecen cosas que me hacen sentir muy bien; lo que pasa es que me piden un compromiso de mucho tiempo. Esta serie la hicimos en tres meses. Los proyectos de cine son de un mes y medio, dos meses. Tengo muchos proyectos por delante, que van cambiando, entonces me cuesta mucho. Cualquier empresario de la televisión te ofrece un programa y si va bien, el mínimo compromiso que uno puede tener es de ocho, nueve meses.

-Claro, fue una de las propuestas. Este año ya llevo tres películas. Por ahora, es lo que me gusta hacer. El día de mañana, si cambia un poco lo que voy teniendo ganas, también está bueno. Desde Clave de sol no volví a hacer una tira, excepto una que hicimos con Natalia Oreiro, que nunca se emitió, que se llamá Casa Blanca, y estará en algún archivo de Telefé. Hay 20 capítulos hechos, ya van a salir a la luz y después de eso me costó. Por algo no he vuelto a hacer, porque me cuesta. No es fácil que te digan: "Uy, tenés que hacer un capítulo por día". Vos lo ves a Julio Chávez, que es un gran actor, uno de los que yo más admiro y él ha podido tener la convicción, la personalidad, la fuerza actoral para poder sostener esa calidad dentro de un sistema que parece que todo el tiempo te va a llevar en la tormenta. Él lo logró. Ojalá yo pudiese tener esa capacidad.

-No. Yo trabajo tanto o más que eso, en ese sentido. Tiene que ver, justamente, con sentir que uno está haciendo algo que te represente, que sientas que eso que estás haciendo, lo estás haciendo con toda tu convicción y lo estás haciendo al cien por cien. Cuando empezás a sentir que hay algo de eso que te empieza a quitar la calidad en lo que vos querés hacer, bueno, mejor no hacerlo.