a la cámara de
. No oculta lo ansioso que está porque lleguen los primeros días de agosto para que su noveno disco de estudio salga a la venta. El álbum, que contará entre sus canciones al
, a "Seré", la cortina de la tira de Lali Espósito,
, y un tema con el artista cubano Descemer Bueno, llevó varios meses de trabajo: "Empecé el año pasado. En noviembre de 2014 me fui a Miami bastante tiempo a trabajar la preproducción con Andrés Castro, a juntarme con otros autores. Me volví porque empezaban las fechas de verano en la Argentina y después tuve dos meses más de trabajo para darle el toque final".
Para el cantante de Luján, grabar en Estados Unidos le da un sonido más internacional, pero aclara que su esencia no quedó a un lado. "Los instrumentos que yo utilizo en mis conciertos están; quenas, sikus, charangos. Eso fue lo que me gustó, fusionar elementos en canciones que son súper pop algo bien autóctono. Enriquece mucho a este trabajo", explica sobre el álbum que mostrará en vivo en una larga gira nacional. Comenzará por Buenos Aires el 3, 4, 5 y 6 de septiembre en el teatro Gran Rex. Luego recorrerá varias ciudades del interior como Córdoba, Rosario, Tucumán, Salta y Mar del Plata, entre otras.
A 17 años de la edición de Amaneciendo, su primer álbum, asegura que hay Pereyra para rato. "Siempre voy a seguir trabajando y nunca voy a dejar de cantar. Me gusta mucho hacer música y sacar discos", confiesa y, aunque no quiere hacer "futurología", se anima a revelar cuáles son los próximos pasos que le interesarían dar en su carrera: "El día de mañana me gustaría cantar para una película de Disney". Volver al Vaticano, después de actuar frente a Juan Pablo II hace 15 años, también lo motiva: "Sería genial, pero no solamente por el plus de que tenemos un Papa argentino. Como representante de la fe católica, hay algo más que me atrae de Francisco y me da mucho orgullo: es muy devoto de la Virgen de Luján, la virgen de mi ciudad".
Hace más de tres años, una complicación luego de una serie de operaciones lo dejó al borde de la muerte. Fueron varios días de internación e incertidumbre, pero afirma con una mirada optimista que eso ya quedó atrás: "Es muy interesante saber que, más allá de ese problema de salud, que ya pasó, del que sólo quedaron los recuerdos y alguna canción, no es que me he convertidoen alguien más místico. Fue un momento de la vida que me tocó luchar, superar y nada más. Acá estamos con nuevo disco y muy feliz".
Cuando no está arriba de los escenarios, hay otro paisaje en el que te podés cruzar a Pereyra: en una cancha de fútbol. "Puedo pasar dos o tres días, como mucho, sin jugar al fútbol. Dos veces por semana mínimo tiene que estar. Siempre digo que soy un futbolista que trabaja de cantante. Con 33 años no tengo la posibilidad de jugar al fútbol, pero tengo un montón de colegas y amigos que nos une la pasión por el deporte", expresa y detalla los momentos únicos que pudo vivir gracias al deporte: "Que te dé una pelota Messi o Tevez no lo podés creer...y Diego Maradona ni hablar".