Bruna Baldivieso tiene 11 años y una historia similar a la de Messi. Lejos de los flashes y la vida mediática con la que convive el mejor jugador del mundo, esta niña boliviana vive en Estados Unidos y lucha, todos los días, con el mismo problema de crecimiento con el que se enfrentó "La Pulga" en su niñez.
"Bruna es muy fuerte, me impresiona. Messi es su inspiración. Por suerte, logró encontrar en él un espejo para no renunciar a su tratamiento. Se inyecta la hormona todos los días, como hacía él (por Messi) y con ese ejemplo sigue adelante", explicó su papá en una nota con el portal Canchallena.com.
La niña padece un déficit en la hormona de crecimiento, un proceso similar al que tuvo Messi cuando comenzaba a jugar al fútbol. Bruna, al igual que el jugador rosarino, no se rindió ante las dificultades.
Los entrenamientos de la Selección Argentina se llenan de hinchas que quieren autógrafos, fotos y ver a los jugadores de cerca. Entre ese grupo que se renueva todos los días está Bruna. Ella espera el momento para poder conocer a la "Pulga" y cumplir el objetivo por el que está en La Serena.
"Messi, vengo desde Orlando, USA, quiero una foto con vos, sos mi inspiración, te amo", proclama el cartel que lleva a cada entrenamiento y que ingresó al primer encuentro del equipo de Martino en la Copa América.
"Hace unos días le mandamos una carta a Messi a través de una persona que trabaja en la AFA. Le contamos detalladamente la enfermedad de Bruna, aunque todavía no sabemos si la recibió. Por eso, nos vinimos para acá. Mi hija tiene adoración por él, ojalá podamos conocerlo", expresó su padre, que espera hacer realidad el sueño de su hija.
Según cuenta su familia, la proyección de altura de Bruna era de 1.30 metros, pero con el tratamiento podrá llegar a 1.60 m. "Sólo quiero conocerlo, tener su autógrafo o una foto", dice Bruna, la niña que lucha para tener un crecimiento normal y vencer los obstáculos que Messi enfrentó en su infancia.