Finalmente se dio lo que tanto se esperaba: el primero de los tres casamientos programados entre los ex presos de Guantánamo refugiados en Uruguay y tres mujeres de ese país.
La primera boda la protagonizaron el tunecino Abdul bin Mohammed Ourgy, de 49 años; y la uruguaya Roma Blanco, de 24; quien adoptó el nombre islámico de Samira hace poco más de cuatro meses.
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La ceremonia se llevó a cabo este viernes por la tarde en una vivienda particular. Entre los invitados, estaban cuatro de los ex reclusos de Guantánamo que llegaron junto a Abdul a Uruguay a fines del año pasado.
La ceremonia duró menos de 10 minutos
De acuerdo a lo que informa El País, la ceremonia duró menos de 10 minutos. Ante el sheikh (magistrado islámico que realiza el contrato matrimonial) los novios, junto a tres testigos, leyeron el Corán y cerraron la unión matrimonial.
"Por la relevancia que ha tenido a nivel de prensa me preocupa un poco que pueda pasar algo. Mientras menos se sepa mejor", dijo a EFE el abogado de los hombres, Mauricio Pigola, quien había precisado que se trataría de una ceremonia íntima y que no puede facilitar más datos al poder incurrir así en una responsabilidad civil y penal.
Por su parte, se espera que la boda de Mahmoud Faraj tenga lugar a lo largo de la próxima semana.
El acuerdo con el gobierno uruguayo
Los ex presos de la cárcel estadounidense de Guantánamo refugiados en Uruguay desde diciembre pasado alcanzaron el mes pasado un acuerdo de inserción que fija las condiciones para establecerse en el país, informó el emisario del gobierno para el caso, Christian Mirza. "Llegamos a un acuerdo", dijo Mirza.
El convenio entre el tunecino Abdul Bin Mohammed Abis Ourgy (49) y los sirios Ali Shabaan (33), Abd al-Hadi Faraj (39) y Ahmed Adnan Ahjam (38), y el Sedhu (Servicio Ecúmenico), oficina local del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en el país, será financiado con el presupuesto reforzado de la Cancillería uruguaya.
Los cuatro hombres se han mantenido acampando en el jardín de la Embajada de Estados Unidos en Montevideo durante 19 días en protesta por considerar que el gobierno uruguayo fue negligente con ellos y exigiendo, además, una compensación económica a Washington por haber pasado 13 años en la prisión que este país mantiene en territorio cubano.
Si bien el sirio Jihad Diyab (43) se sumó a la protesta, no pernoctó frente a la embajada por cuestiones de salud, y continúa viviendo en la casa que la central sindical PIT-CNT dispuso para la instalación de los seis hombres desde diciembre pasado.
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