Una situación digna de un club amateur. Universitario de Sucre, el mismo rival que le arrancó un empate a Huracán el miércoles pasado en el estadio Ducó -para mantenerse en la segunda posición de la zona-, se presentó con solamente 7 futbolistas a un encuentro correspondiente a la Liga de su país.
Fue ante el líder Bolívar, por la 14ª jornada del campeonato. Ante la falta de recambio, el técnico prefirió "entregar" este encuentro, pensando en que el martes recibirán al Mineros venezolano por la Libertadores, en un cotejo que puede ser decisivo para sus aspiraciones a meterse entre los mejores 16 de América.
Los de Sucre acudieron con juveniles y así arrancó el match, avalado por el reglamento. Pero cuando el duelo estaba 2-0 a favor del local e iban 12 minutos de juego, uno de los chicos visitantes no aguantó el trajín y se lesionó. Esto fue corroborado por un médico de la Liga y el juez lo suspendió.
Al público de Bolívar le devolverán el valor abonado por sus respectivas entradas. Y claro, fue el partido más corto del mundo...