y es una de las
. El equipo
y sufre en la Bundesliga. El último fin de semana jugó un partido fundamental en sus aspiraciones de permanecer en la Primera División del fútbol alemán ante el
, otro de los que sorprendentemente
.
Baumgartl, que recién lleva 12 partidos con la camiseta del primer equipo, tuvo buena parte de la responsabilidad del marcador final, ya que en una de las últimas jugadas erró un pase y le dejó la pelota servida a Marco Reus para que coloque el tercer tanto de los suyos, dejando el marcador en 3-1 (terminó 3-2).
Lejos de enojarse con el pibe por su macana, los hinchas del Stuttgart, apenas terminó el partido, lo frenaron cuando pasaba cerca de la tribuna y comenzaron a abrazarlo y besarlo para consolarlo. Él, lejos de quedarse tranquilo, continuó mostrando su fastidio por la pifia. ¿Y si acá comenzamos a imitar estas acciones?