162
162

"Juez, Asís tiene razón. La yegua dio la orden de matarlo también. Y cuide a su hijo. Alguien escuchó que le están armando una causa por drogas en la Provincia. En La Plata, en Morón o San Isidro. Cuídese señor juez".

Este mensaje recibió la semana pasada la secretaria privada del juez federal Claudio Bonadio. No estaba manuscrito ni tipeado a máquina o computadora. Tal como muestra el documento exclusivo al que accedió Infobae, la frase estaba compuesta por recortes de letras prolijamente recortadas de revistas y diarios.

El juez Bonadio fue amenazado el jueves. Un día después realizó una denuncia penal que recayó en manos de su colega, el magistrado federal Norberto Oyarbide. El fiscal Guillermo Marijuan pidió el jueves que se inicie una investigación y se cite a declarar a su secretaria.

Bonadio es el juez de la causa Hotesur, donde se investiga el patrimonio de la Presidente y varios integrantes de su familia. Antes de la feria judicial, se había transformado en uno de los principales enemigos del Gobierno.

La compañía de Cristina Kirchner fue denunciada por la diputada nacional Margarita Stolbizer por irregularidades societarias y fiscales. A mediados de noviembre, Bonadio ordenó un allanamiento en las oficinas de la empresa. A partir de allí, su apellido se convirtió en uno de los blancos preferidos de los voceros del oficialismo. Tal fue el grado de la embestida, que la mayoría kirchnerista logró que el Consejo de la Magistratura sancionara a Bonadio y le descontara el 30% de su salario por una denuncia añeja.

 162
162

Días después, la avanzada del Gobierno contra el juez federal se trasladó a Tribunales. Romina Mercado, presidente de Hotesur, pidió su recusación. El planteo fue rechazado en primera instancia y se espera una definición de la Cámara federal para los próximos días.

No son pocos los operadores judiciales que creen que Bonadio podría ser desplazado de la investigación. Hay un antecedente que le da fuerza a esta hipótesis. La Sala I de la Cámara cuestionó la actitud de Bonadio luego de que el abogado de Mercado, Carlos Beraldi, denunciara que le restringieron el acceso a los papeles de la causa.

Los jueces que integran esa sala son Eduardo Freiler, Eduardo Farah y Jorge Luis Ballestero. En la mañana del jueves fueron protagonistas de una audiencia donde el abogado que defiende los intereses de la familia Kirchner expuso sus argumentos para desplazar a Bonadio de la investigación.

Estos camaristas han dado muestras de sintonía fina judicial con el kirchnerismo. Farah y Freiler fueron quienes desecharon las grabaciones del caso Skanska, donde un ejecutivo admitió haber pagado coimas y haber "consolidado" valijas que le llevaban "al pingüino de acá cerca". Finalmente esas incriminaciones no pudieron ser utilizadas en el expediente.

Son, además, los mismos magistrados que pusieron al borde de la nulidad los mails hallados en las computadoras del testaferro Ricardo Jaime. En esos correos aparecía evidencia clara de casos de corrupción que involucraban a funcionarios y empresarios.

Los tres camaristas respaldaron a Oyarbide en otra causa en la que el kirchnerismo se interesó particularmente: las escuchas telefónicas ilegales por las que había sido procesado Mauricio Macri. Y en las próximas semanas serán noticia no sólo por su intervención en el caso Hotesur: la suerte de Amado Boudou en el caso Ciccone depende de sus firmas.