Es una moda contemporánea dentro del fútbol. Hubiera sido extraño imaginarse a Alfredo Di Stéfano, Johan Cruyff, Pelé o al mismo Diego Maradona con tantos tatuajes en su cuerpo, más allá de que el último tenía alguno que otro en su etapa final. Cuesta encontrar a algún jugador que esté libre de 'marcas' y Neymar es uno de los que impone las tendencias en el mundo.
Para esta ocasión, el brasileño aprovechó sus horas libres, ya que se encuentra en Brasil para pasar Navidad y año nuevo, teniendo en cuenta que volverá a Barcelona después de dichas fechas. Primero disputó un partido amistoso con sus amigos, en el cual se destacó con lujos que solamente él está capacitado para hacer. Más tarde, hizo calentar la tinta y se grabó en el gemelo derecho, una pelota de fútbol.
Acompaña al esférico una corona y la figura de su silueta. El anterior, había sido un tigre debajo de uno de sus brazos.