En los tiempos de avances tecnológicos que corren, ninguna compañía tiene asegurado el trono. Al smartphone Oppo R5 le duró solo unos meses ser el más delgado del mundo, porque hoy fue despojado por uno diez milímetros más fino, el Vivo X5, que tiene un espesor de 4,75 mm.
El nuevo chiche fue presentado hoy por la firma china. El smartphone tiene una pantalla de 5,5 pulgadas y sensor Sony en la cámara. El dispositivo es una carcasa con una placa base de 1,7 mm, un chasis de 3,98 mm y una pantalla SuperAMOLED (con vidrio endurecido para protegerla) de 1,36 mm de grosor y 5,5" de tamaño (Full HD).
La compañía incluyó un procesador Qualcomm Snapdragon 615 de ocho núcleos, 2 GB de RAM, 16 GB de almacenamiento interno (y ranura microSD), cámara con sensor Sony IMX214 de 13 megapixeles y 5 megapixeles al frente, y una batería de 2000 mAh, además de los clásicos Bluetooth, GPS, Wi-Fi, 3G y LTE.
El equipo valdrá alrededor de 450 dólares en China.