¿Postergar el desarrollo laboral o cortar una prometedora carrera profesional, lleva a posponer la idea de la maternidad y paternidad?
Una encuesta de la Universidad Abierta Interamericana decidió investigar esta pregunta y realizó un estudio con personas de ambos sexos y diferentes edades que logren explicar estos hechos. "Los hijos impiden mi crecimiento profesional y personal", contestan algunos.
Ante el dato de que el 57% de las mujeres no planea ser madre en un futuro inmediato, Fernando Adrover, licenciado en psicología y decano de esa área en la UAI charló con Infobae y expresó: "Tengo toda la impresión de que ese cruce se da en las mujeres que son profesionales o están estudiando una carrera y ahí sí retrasa la maternidad. En este último tiempo, la cantidad de mujeres universitarias ha ido creciendo. Diría que aún más que los hombres. Entonces, con una creciente constante, la idea de ser madre se retrasa, mínimamente hasta terminar la carrera o hasta sentirse sólida en un trabajo". El estudio de la UAI arroja el dato de que el 31,3% de las mujeres cree que su desarrollo profesional se verá afectado ante la llegada de un niño a su vida.
La diferencia temporal, indica que antes las mujeres se veían más imposibilitadas a tener un hijo a una cierta edad. Con el avance de la medicina y las tantas opciones que hay hoy en día para convertirse en madre, pareciera que todo cambió. Un 94,9% de las mujeres encuestadas, entre 18 y 33 años, afirma que si las posibilidades de tener hijos se acortan, recurrirían a técnicas de fertilización asistida, congelamiento de óvulos o adopción. "Hoy es más fácil pensar en esto de retrasar la maternidad. La posibilidad de pensar eventualmente implica que las decisiones se tomen más tarde", afirma Adrover.
No todos los datos conducen a esta tendencia. Hay un 39% de mujeres que tuvo su primer hijo antes de los 23 años. ¿Cómo es posible? Según el estudio, son mujeres que empezaron a trabajar desde una temprana edad o no decidieron ingresar a estudiar alguna carrera universitaria. "A mi parecer, es preocupante que la gente más ocupada, que estudia y trabaja, retrasen la posibilidad de tener hijos. La tendencia no es favorable en ese sentido, ya que esos niños que nacen con madres jóvenes quizá no crezcan en el mejor de los contextos", cuenta el Decano de la UAI.
La idea de sentirse preparado es de alguna forma un filtro dispuesto por la capacidad económica de la pareja. Ningún padre tendrá experiencia sin antes haberlo vivido, pero deciden relacionar la preparación con el trabajo. Si comparamos al hombre con la mujer, un 48% del sexo masculino contra el 64% femenino desempleado niega tener el deseo de ser padres. Ahora, en aquellos que si poseen empleo, un 42,8% contra un 52,2% se siente listo para ser papá por primera vez.
"Creo que los jóvenes tienden a crear su propia barrera cuando deciden que tener un hijo les cerrará puertas. Es cuestión de decisión y de empuje. Todo se puede", expresa Adrover. Con este panorama, la nueva generación de chicas plantea insistentemente en sus cabezas el deseo y los esfuerzos que lleva ser madre. ¿Resignar o seguir adelante? Sólo depende de cada uno.