Uruguayos se alojan en la casa del "fantasma del '50" en Río

Para los brasileños se trata de un lugar "maldito", mientras que los hinchas de La Celeste lo veneran. Y apuestan a refugiarse en su templo sagrado como cábala: "Puede ser una señal del destino"

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Durante años, el hotel Paysandú de Río de Janeiro, en el barrio de Flamengo, que da nombre al club carioca, era considerado un lugar maldito, un sitio para evitar a toda costa.

Es que ese fue el hotel que albergó al seleccionado de Uruguay antes del partido decisivo de la Copa del Mundo de 1950, cuando se plasmó el "Maracanazo", la victoria de los "celestes" en la final ante los brasileños por 2-1.

Nunca más desde ese fatídico partido, Brasil jugó con la camiseta blanca y también un maleficio persiguió a los arqueros de raza negra en relación al equipo nacional.

"Esta puede ser una señal del destino"

Mientras tanto el hotel Paysandú, tal vez por el aire de una nueva Copa del Mundo en Brasil, sigue siendo una de las imágenes de la "tragedia" más grande del fútbol brasileño.

Por una coincidencia notable, en estos días ha acogido algunos partidarios de la escuadra que dirige el DT Oscar Tabárez que llegan para ver el desafío de la segunda ronda entre Colombia y Uruguay.

Uno de los hinchas uruguayos que está ahora en el hotel de la desgracia para los brasileños, curiosamente nació el mismo día del "Maracanazo", el 16 de julio, aunque 24 años más tarde.

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El Hotel Paysandú aun guarda recuerdos del plantel campeón de 1950

La televisión brasileña detectó la coincidencia y entrevistó hoy a Carlos Roberto Gabarrin, el uruguayo que está en el Paysandú y ocupa la habitación número 104.

"Esta puede ser una señal del destino", dijo el joven. "El partido final de 1950 está en nosotros cada día de nuestra existencia", disparó, mientras posaba para una foto frente a un cuadrito que aún conserva el certificado que la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) y que cuelga en el vestíbulo del Paysandú.

Una prueba certificada de que sus habitaciones albergó al mítico Obdulio Varela y sus compañeros antes del día "maldito" para todos los brasileños.