Con solo 9 años, Ninoska Pérez Castellón tuvo que dejar La Habana. El desarraigo marcó a fuego su vida, como la de tantos otros cubanos que debieron abandonar su tierra y fueron acogidos en Miami. Aquí, se convirtió en una destacada figura de la comunidad cubana del exilio, tomando un rol sumamente activo en la oposición al régimen que lideran los Castro.
"Nos tuvimos que ir en junio de 1959 porque lo mismo que pasa aún allá es lo mismo que sucedía en ese entonces. Fusilaban personas, saqueaban casas... era un ejemplo de lo que iba a ser este régimen. Afortunadamente salimos temprano. Las cosas en Cuba nunca han cambiado", recuerda Ninoska, en diálogo con Infobae.
"En esa época todos llegaban aquí por cientos, no sabían el idioma, se extrañaba mucho... Las noticias eran fusilamientos, encarcelamientos... Estados Unidos tiene un don muy grande: acoge a las personas y les da la posibilidad de desarrollarse en libertad, algo que no teníamos en nuestro país. Y claro, uno agradece poder vivir en un país que te dio todo lo que no te dio el tuyo", comenta.
La prestigiosa periodista asegura que su carrera se convirtió en un medio útil y eficaz para luchar por los derechos de sus compatriotas. "Aunque hayas hecho tu vida en otro país, no puedes darle la espalda a Cuba. El periodismo es un vehículo idóneo para poder luchar y ayudar. Me involucré también con la liberación de los presos políticos. Mi esposo (Roberto Martín Pérez) estuvo preso 28 años. A comienzos de los 90 no existían todavía muchos de los que después se convirtieron en periodistas independientes y yo pude iniciarme allí. Llegó un momento donde había tanta necesidad por saber lo que pasaba en Cuba que siempre mantuve el programa en Miami, para dar a conocer toda esa información", contó Ninoska, quien es una de las estrellas de radio Mambí, donde conduce su programa de lunes a viernes, "Ninoska en Mambi".
"He tenido la oportunidad de llevar el caso de Cuba a todos los programas televisivos, radios, periódicos y hasta al Congreso de Estados Unidos. Para mí, el periodismo es más que una profesión: es una causa. El papel que uno tiene que jugar a veces como periodista cubano en Miami es defender la satanización de los cubanos en el exilio", sostuvo. Cuba es el resultado de una dictadura de 55 años que no le ha dado la posibilidad a ese pueblo de crecer y vivir en libertad".
Ninoska, quien también es artista plástica y expone sus obras, asegura que a través de sus dibujos rememora sus días en la isla y procura poner en papel sus recuerdos, que aún siguen intactos. La periodista aseguró que cuando pinta siente como si regresara a su casa.
"Hace tiempo, una pareja joven que llegó a Miami me dijo que no quería saber nada más con Cuba. Sorprendida, les dije: '¿Pero qué clase de sistema es ese? Para mí, mis recuerdos de Cuba son todo'. Después de muchos años, ellos me dijeron: '¡Qué razón que tenías! Hemos aprendido a querer a Cuba desde la distancia'", contó. "Mis recuerdos son muy pocos porque me fui de muy pequeña pero son los suficientes para tener buenos recuerdos. En Miami tienes todo, pero los recuerdos quedan vivos".
Interrogada por Infobae sobre su postura frente a la flexibilización del embargo de Estados Unidos a Cuba, Ninoska fue contundente en su rechazo. "Me parece que esa carta que salió recientemente firmada por cabilderos y comerciantes, que no les interesa la represión en Cuba, es una infamia. Creo que el embargo está para poner presión a un régimen. Es inmoral hacer negocios en un país como Cuba, lo digo constantemente porque hablar de negocios cuando se les pasa por arriba a tantas víctimas, a presos políticos y a la represión que todavía existe allá, es una canallada", expresó.
"En Miami no hay políticos que digan que están a favor del embargo y ganen elecciones, ese es el mejor ejemplo, porque para justificar el embargo salen a decir que nuestra mentalidad ha cambiado. Pero en eso no cambiamos", dijo con firmeza. "No conozco a ninguna dictadura a la que, después de 54 años, se les siga dando oportunidades porque dicen que están realizando cambios. Yo tengo un compromiso conmigo misma y con todas las personas que fueron víctimas de este sistema hostil".